Viernes, 22 de diciembre de 2006
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EDICIÓN IMPRESA

Valencia
Miguel Ángel Sanz Alonso, hematólogoInvestigación traslacional al servicio de la medicina del día a día
Sabemos que existe un número importante de enfermos de leucemia y que afecta a todas las edades y condición. Sin embargo sabemos menos del estado actual de las investigaciones que se llevan a cabo para combatir los diferentes tipos de leucemia . Salus LP ha buscado en las fuentes de esa investigación en Valencia y ha localizado a un especialista que asiste e investiga para lograr vencer a ese mal; se trata del doctor Miguel Ángel Sanz Alonso, jefe de Servicio de Hematología Clínica del Hospital La Fe.
Datos

Tipos de leucemia

Leucemia mieloide crónica (LMC).

Leucemia linfoide cónica(LLC).

Leucemia linfoide aguda o Leucemia Linfoblástica (LMA)

Leucemia mieloide aguda o Leucemia Mieloblástica U(LMA).

Leucemia Mielógena (LM).


Síntomas generales

1.-Hemorragias frecuentes.

2.-Tendencia a las infecciones.

3.-Debilitamiento general del cuerpo.

4.-Aumento del tamaño de los ganglios linfaticos.

5.-Pérdida de peso.

6.-Sudoración nocturna.


(Fuente: wikipedia.org/wiki/Leucemia).

La cuestión aquí es tratar de establecer un lenguaje que entendamos todos y que nos acerque más a la comprensión de este tipo de enfermedad, un lenguaje que, por otra parte, no abandone su condición de científico y técnico.

Una primera aproximación posible es definir el cómo se produce la leucemia.

La leucemia o el cáncer de sangre es un grupo de enfermedades de la médula ósea que provoca un incremento descontrolado de los leucocitos clonales en la médula ósea.

Se llama clonal a la población de células derivada de una única célula primitiva y la mayor parte de los cánceres (benignos o malignos) se derivan de una sola célula que tiene una lesión en el ADN (una mutación).

La célula mutada al poseer esa alteración crea un oncogen y se transforma en una célula cancerígena y la suma de ese tipo de células se transforma en linfomas , mielomas o en leucemia.

La lucha que el doctor Sanz lidera en muchos frentes internacionales, entre otras cosas, busca, mediante la investigación establecer “las dianas genéticas”, las que caracterizan a su especialidad más reconocida internacionalmente, que es la leucemia promielocítica aguda (APL), una enfermedad maligna. La palabra derivada del griego y que quiere decir “sangre blanca”, blanca ante la preponderancia de glóbulos blancos que no llegan a madurar.

La leucemia es conocida también con el nombre de cáncer de sangre y afecta al bazo, a la médula ósea y a los ganglios linfáticos. Los glóbulos blancos tienen la misión de defender al organismo de ataques infecciosos.; es un ejercito valiente que muere en nuestra defensa y cuando el guerrero no lucha, como es el caso, no muere y prolifera mientras el enemigo avanza, valga el símil y se convierte en aliado del mismo.

El porqué ocurre esto y sus consecuencias ocupan el trabajo del doctor Sanz y su equipo.

Cuando el doctor Sanz terminó su licenciatura de Medicina en la Universidad de Salamanca hizo su especialidad en el Hospital La Fe y su interés por la investigación avanzó al comprobar que era posible combinar la investigación – que muchos han considerado incluso hoy, básica, de “puro laboratorio”, sin aplicación inmediata- con la investigación de aplicación rápida, la investigación traslacional que horizontaliza, se extiende, del microscopio a la asistencia clínica, la asistencia del día a día, por así decirlo.

Dirige un equipo que vibra con él y participa como un solo frente especializado en la lucha contra el mal, una batalla interminable y donde el enemigo celular va perdiendo terreno lentamente.

Eso supone un paso hacia la esperanza.

SALULP en su charla en el Hospital con el doctor Sanz observa como él se remonta a su estancia profesional en el Instituto de Investigación de las Enfermedades de la Sangre en París y recuerda, con cariño y admiración, lo que aprendió con el doctor Jean Bernad, una autoridad en la materia y allí se acrecienta su creencia en la posibilidad de investigar “sobre la marcha”- entendiendo esto en el sentido de asistir clínicamente a los enfermos y al tiempo trabajar en el laboratorio y intercambiar conocimientos con otros especialistas en Congresos, en investigación participada y multigeográfica hasta realizar otra estancia profesional en el Memorial Sloan Kettering Cáncer Center de Nueva York.

Entretanto la Sección de Hematología de La Fe se había constituido en Unidad de Referencia en Trasplantes y Leucémias soportando la asistencia del mayor número de enfermos leucémicos de España.

El teléfono del médico suena casi incesantemente y algunos otros médicos entran mientras hacemos la entrevista y evacuan consultas asistenciales lo que nos permite aprovechar ese tiempo para observar el lugar donde estamos, su despacho, pequeño, relativamente aislado con un ventanal que da a una especie de patio-corredor interno y para alegrar la mirada unas plantas de cintas y potos (ambas necesitan, por cierto, poco riego y poca luz natural, porque su especie ha aprendido a aclimatarse y a sobrevivir y pensamos que ese es un buen ejemplo de lucha por la existencia).

Al salir el visitante han quedado encima de la mesa documentos que se amontonan junto a dos pen-drive que contienen presentaciones y trabajos, algunos de los cuales habrán sido utilizados en los pasados días en Frankfurt donde por primera vez un español, el doctor Sanz, es invitado a hacer la presentación.

Es sin duda un honor para él y un orgullo para la comunidad científica nacional y para el equipo que trabaja codo con codo con él.

Es cierto que tras este acontecimiento personal y profesional hay más de 320 publicaciones en revistas denominadas de fuerte impacto. Son aquellas a las que acuden otros especialistas para consultar y ayudarse en la comprensión de las nuevas tendencias y hallazgos de la medicina y la investigación traslacional .

La investigación que expande en horizontal, que se traslada implicando a equipos en las aplicaciones a los enfermos.

Son revistas, como The New England Journal of Medicine, que recogen un editorial del médico citado, un editorial que habla sobre trasplante de sangre de cordón umbilical en pacientes adultos con leucemia o también el dictar conferencias en la sedes de la American Society of Hematology y el “Education Program” sobre el tratamiento de la leucemia promielocítioca aguda.

Son tareas encomendadas por primera vez, hasta hoy, a un hematólogo español.

La conversación que mantenemos con el dcotr Sanz no revela un carácter presuntuoso derivado de sus más de 80 capítulos de libros, o 750 ponencias o el ser coordinador de un grupo llamado PETHEMA liderando los grupos de Leucemia Mieloide o el hecho de ser el revisor de revistas como Anales de Hematología, Oncogene, Archives of Medical Research o The Lancet y más en los temas de leucemias agudas y trasplantes, decíamos que su forma de comunicarse es flexible y rápida, eso si,.

Cuando le preguntamos en torno a la dinámica investigadora y a la metodología, nos señala que lo primero que un médico tiene que tener, frente a la vocación y necesidad de curar, es la “curiosidad” sobre la incomprensión posible sobre el porque pasa aquello y el cómo debe avanzarse del libro a la praxis y la permanente inquietud por buscar la calidad y los resultados y la necesidad de proyectarlo en un método utilizable.

Puesto que hablamos de leucemia y lo hacemos, por así decirlo, desde el momento en que un enfermo llega al hospital nos señala que es habitual la prevalencia de una infección (recordemos que no tenemos casi defensas y por tanto la exposición a infecciones es altísima) y que hay que tratar “enérgicamente” con antibióticos y aquí, después, surge el primer escalón asistencial, en el sentido de saber si sí o si no son los antibióticos que realmente necesita aquel enfermo.

Hospital de referencia

La necesidad de elegir el conveniente, el desarrollo de una técnica como soporte de la terapéutica, como podría ser el caso del trasplante desde el cordón umbilical, formaría parte de ese sustrato que impulsa a investigar y a ser altamente productivo.

Su equipo acomete leucemias agudas y otras enfermedades hematológicas malignas, trasplantes, sobre todo de cordón umbilical, quimioterapias y, naturalmente, el soporte médico correspondiente y el mantenimiento con vida del enfermo.

Esta actividad es la que ha convertido al hospital público de La Fe y al equipo dirigido por el doctor Sanz en un hospital de referencia en España y Europa y de ahí las citaciones curriculares que se han descrito aquí.

Hoy el esfuerzo investigador está centrado en la localización de las llamadas “dianas genéticas” –hay localizadas del orden de 15 diferentes– que puedan servir para caracterizar determinadas leucemias agudas y así hacer frente específicamente, con mayor eficiencia clínica, a la enfermedad.

Lo clásico era “atacar” con quimioterapia con un importante riesgo de “citotoxicidad”, era un paradigma frente al cual el tratamiento diferenciado se yergue como “no citoxico” ( no tóxico para las células).

Hoy las corrientes de investigación más modernas se mueven en la dirección de lograr recursos para el desarrollo de equipos “buscadores de dianas y flechas” ( se verá que el lenguaje es bélico, como no podía se menos, porque es una guerra contra la enfermedad).

Todo al parecer empieza en China por casualidad en el año 1988 cuando unos investigadores observan que en ratones a los que se les ha administrado un derivado de la vitamina A desaparece la leucemia; ensayan, desaparece y vuelve cuando dejan de administrársela. Desde los 90 hasta hoy se combina la quimioterapia y el nuevo ATRA. En esa década el doctor Sanz lidera un grupo nacional español que logra un 90 % de curaciones frente a lo que en el año 1976 era en el 100% de los casos mortal. Pocos comentarios más se pueden hacer.

Sólo habría que dotar de más recursos, de flexibilizar el sistema público de obtención de los mismos y empezar una tarea de recuperación de investigadores que hoy están en el exterior dotándolos de medios y seguridad.

Como parece que a este médico le gustan los retos, en materia de ocio le gusta el golf porque, dice él, se somete a una mejora constante para rebajar el handicap.

Hace mucho aeropuerto y las horas de espera pueden ser de Borges o Allan Poe o de algun ensayo o quizás un poco de música.

Algún día iremos a verlo a ver sí es cierto eso del golf y el handicap, porque lo que sí es cierto es todo lo demás , lo hemos visto en las salas de espera del Hospital y hemos oído el buen trato que reciben los enfermos por parte del equipo de este médico metido, además, a investigador.

Cabría darles más recursos a los enfermos y al equipo.

En los casos que se han citado pesa mucho ese 90 % de curaciones y llegar a tiempo en esta enfermedad, como en todas, es crucial.

Dejamos, pegado al ordenador, al doctor Sanz; debe estar dando los últimos toques a esa presentación en Alemania, encargada por primera vez a un hematólogo español.

Los lectores y nosotros estamos encantados con ello.

carlos pajuelo de arcos

 
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