Estados Unidos cree que Fidel Castro agoniza y que su muerte “es cuestión de meses”
Una delegación del Congreso estadounidense viaja hasta Cuba con la intención de suavizar un embargo que ya dura 46 años
Parecen sólo especulaciones, pero el jefe de la inteligencia estadounidense, John Negroponte, se ha atrevido a afirmar que Fidel Castro “no durará mucho más”, que el viejo dictador agoniza y su fin “es cuestión de meses, no de años”. Mientras, una delegación de congresistas estadounidenses viaja a Cuba para suavizar el embargo.
Nadie sabe dónde están los ojos y los oídos de Estados Unidos en Cuba, de tenerlos, pero si a alguien le llega la información que producen es a John Negroponte, director de la Agencia Nacional de Inteligencia. Y para el controvertido arquitecto de la contra nicaragüense, la muerte del líder de la revolución cubana está muy cerca. “Todo lo que vemos indica que no durará mucho más... meses, no años”, indicó al diario
The Washington Post
.
El gobierno americano ha reconocido en otras ocasiones que su mirada dentro del reducido círculo que rodea a Fidel Castro es muy limitada. El jefe de la Oficina del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental dijo el martes no poder confirmar o desmentir los rumores sobre la situación terminal del mandatario “porque el Gobierno cubano lo está tratando como un secreto de Estado”.
Los rumores sobre la muerte de Castro se han multiplicado desde que el pasado 31 de julio transfiriese el poder a su hermano Raúl al anunciar que se sometía a una intervención quirúrgica de carácter intestinal, que Estados Unidos achaca a un cáncer. Pero el hecho de que el comandante no apareciese en los actos del pasado día 3, organizados para celebrar su cumpleaños y aniversario de la revolución, ha convencido a propios y a extraños de que, como mínimo, se encuentra en la antesala de la muerte.
El diario
The Independent
de Londres incluso afirma que podría morirse antes de Navidad porque se niega a aceptar quimioterapia. Esa inquietud se ha agravado con la ausencia de imágenes que el gobierno había hecho antes públicas cada vez que se disparaban los rumores.
Diez congresistas estadounidenses tienen este fin de semana la oportunidad de confrontarlos directamente. Son los miembros del grupo bipartidista en favor de suavizar el embargo contra Cuba, que ya cumple 46 años sin arrojar los resultados que se buscaban. Su viaje de tres días no sólo conlleva la mayor delegación legislativa que haya visitado nunca la isla bajo el régimen de Castro, sino que ocurre en un momento crítico.
Distensión
En los pocos meses que lleva como presidente en funciones Raúl Castro ha indicado públicamente en dos ocasiones que está dispuesto a dialogar con EE. UU. para poner fin a la Guerra Fría que enfrenta a los dos vecinos. El gobierno de Bush, por boca de Shannon, los ha rechazo puntualmente en ambas ocasiones con el argumento de que Cuba tiene que demostrar primero su compromiso con la democracia, algo que no está sucediendo. Si acaso, “el régimen se ha vuelto más ortodoxo” desde que Castro cayó enfermo, declaró.
Los congresistas que visitan la isla no esperan poder convencer al Gobierno norteamericano para levantar el embargo, pero sí han hecho votos de acabar con las restricciones entre los exiliados en Miami y sus familiares en la isla, que califican de “crueles”.
El congresista demócrata de Massahusetts William Delahunt, incluso cree que ante su determinación de legislar cambios el gobierno de Bush podría adelantarse, ya que a partir de enero los demócratas tendrán mayoría en el Capitolio.