El juez archiva la querella de Zaplana contra dos diputados del PSPV por el ‘caso Terra Mítica’
El magistrado declara el sobreseimiento 20 horas después de que declararan los parlamentarios
El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat acordó ayer sobreseer la causa abierta contra dos diputados del PSPV a los que Eduardo Zaplana presentó una querella por injurias y calumnias. La demanda, relacionada con el cobro de comisiones en Terra Mítica, se ha archivado en menos de 24 horas desde que los parlamentarios declararon.
Menos de 24 horas ha tardado el magistrado José Flors, del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJ) en señalar que los diputados socialistas José Camarasa y Antoni Such no cometieron ningún delito al llevar a la Fiscalía unas cintas en las que se implicaba a Eduardo Zaplana con el caso Terra Mítica.
El lunes los dos parlamentarios acudieron al TSJ a declarar por la querella sobre injurias y calumnias que el ex jefe del Consell presentó contra ellos. También fueron los empresarios José Herrero y Antonio Moreno Carpio, a los que los diputados grabaron y que señalaron que en el parque se hinchaban facturas y se pagaban comisiones, asunto en el que se mencionó directamente a Zaplana. Las declaraciones terminaron a las 16 horas del lunes y poco antes de las 12 horas de ayer el TSJ ya había emitido el auto. Fuentes judiciales indicaron que tanta celeridad no es habitual pero tampoco extraña si el magistrado tiene claro que no se ha cometido ningún hecho delictivo. A esto hay que añadir que la sala de lo Civil y lo Penal es una de las que menos carga de trabajo tienen.
En el auto se acuerda el sobreseimiento libre y el archivo de las diligencias que afectaban a Camarasa y Such, pero no así contra los empresarios. Sobre estos, el magistrado instructor solicita a la sala que determine el órgano competente para juzgar los hechos que se les atribuye.
No existe delito
La sala de lo Civil y lo Penal considera que ni las grabaciones ni la presentación de una denuncia ante la Fiscalía constituye delito “ni tiene nada que ver con la calumnia ni con la injuria, puesto que simplemente comunicaron unos hechos de los que habían tenido conocimiento”.
En el auto se afirma que los parlamentarios actuaron en el ejercicio de sus funciones “y esa actitud no puede transmutarse en delictiva”. La sala estima, además, que no está probado que Camarasa o Such filtraran las cintas a un medio de comunicación, pero se afirma que, aunque así fuera, “tal conducta carecería de relevancia penal”.
El carácter indulgente del auto respecto a los dos diputados no tiene nada que ver con el que se emplea al referirse a la conducta de los empresarios. La sala hace especial hincapié en el caso de Moreno Carpio, quien afirmó ante el magistrado que Camarasa le ofreció 1,8 millones de euros por implicar a Zaplana en el cobro de comisiones y añadió que mintió inducido por los socialistas. En el auto se indica que afirmar que asistió a seis reuniones para decir cosas que no se quieren decir “carece de verosimilitud y resulta impropio de una persona adulta”. En el documento también se reflejan consideraciones sobre las contradicciones en las que el empresario incurrió durante su declaración, y se afirma que son “tan chocantes como ambiguas, por lo que no permiten otorgarle credibilidad”.
Zaplana anuncia un recurso
El sobreseimiento del caso fue recibido con satisfacción por parte del PSPV. El diputado Antoni Such afirmó que la justicia ha confirmado que tanto él como Camarasa actuaron en favor de los intereses de los ciudadanos y acusó al PP de no querer que se esclarezca el destino de los sobrecostes del parque. Such indicó también que pese al archivo de diligencias mantienen el recurso de amparo ante el Constitucional en protesta de la admisión de la querella de Zaplana, ya que consideran que el portavoz del PP en el Congreso ha atentado contra la libertad de expresión de los diputados.
Por su parte, Zaplana anunció que recurrirá el archivo de la causa –dispone de cinco días para hacerlo– y acusó a los diputados socialistas de realizar “una de las actuaciones políticas más rastreras que he conocido”. El ex jefe del Consell criticó que se pueda “utilizar cualquier cosa” para acusar a los políticos y, sin embargo, no se les brinde después la posibilidad de defenderse. “No es decente y no entiendo que la justicia no llegue al final”, indicó.