Cultura se reunirá este mes con la policía para reforzar la vigilancia del patrimonio valenciano
Las piezas del palacio de Vallvert están ya depositadas en el San Pío V
Técnicos de la Conselleria de Cultura se reunirán este mes con miembros de la policía para reforzar la vigilancia del patrimonio histórico artístico de la Comunitat Valenciana. La recuperación de las piezas robadas en el palacio de Vallvert ha agilizado este encuentro. El muso San Pío V alberga desde ayer el material recuperado.
El expolio y posterior recuperación de las piezas cerámicas de la cocina del palacio de Vallvert ha propiciado un encuentro entre los responsables culturales de la Conselleria de Educación y Cultura y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. La reunión tendrá lugar este mismo mes en el museo San Pío V con el objetivo de adoptar medidas de refuerzo para el control y vigilancia de los bienes que conforman el patrimonio cultural de la Comunitat Valenciana.
Las piezas recuperadas fueron trasladas ayer desde las dependencias policiales hasta el Museo san Pio V, donde han quedado depositadas. Ahora se espera una autorizacion del juez para que los técnicos de Patrimonio realicen un minucioso estudio sobre su estado, aunque no parecen deterioradas.
El director general de Patrimonio, Manuel Muñoz, señaló ayer a LAS PROVINCIAS que, aunque desde hace un año se han establecido contactos para la protección de los bienes patrimoniales, “la Policía y los técnicos de de Cultura actualizarán el protocolo de actuación conjunta este mismo mes”.
Indicó que la Conselleria no dispone de policía privada para tener todos los monumentos y yacimientos vigilados y que, además, en el caso del patrimonio arqueológico “hay informes que avalan que las medidas preventivas son un reclamo para los saqueadores que actúan con vandalismo”.
La Comunitat dispone de 7.500 yacimientos arqueológicos de los que 450 son abrigos rupestres, catalogados al 100%. Su vigilancia se realiza a través de patrullas rurales y Policía Local a quienes Cultura les ha proporcionado la localización de estos lugares con GPS y mantienen contacto teléfonico 24 horas.
Además, se cuenta con la intervención de la Policía Nacional que dispone de personal especializado en arte y patrimonio.
Muñoz lamentó que, pese a que se está aplicando la Ley de Patrimonio y se está trabajando coordinadamente con las fuerzas de seguridad, “existe la sensación de que el patrimonio está desprotegido”.
En opinión del director general, “lo que está ocurriendo es que el alto índice de inseguridad ciudadana también está repercutiendo en cuestiones de patrimonio histórico artístico y se tiene una percepeción superior a la realidad”.
También diferenció entre lo que es expolio, es decir robo de piezas para su posterior comercialización, y actos vandálicos. “Es imposible estar controlando permanentemente que no se hagan pintadas, que den patadas con un balón o que lleguen unos gamberros y rompan alguna pieza. Ni con cámaras todo el día se podrían evitar muchas cosas”.
Para Manuel Muñoz el problema de raíz es social. “Es necesario concienciar al ciudadano que hay que preservar el patrimonio y también han de tomar medidas las fundaciones, los propietarios privados y la Iglesia. Hay que repartir la responsabilidad de la protección del patrimonio”, añadió. Junto a ello, también planteó Muñoz el aumento de la actividad policial para perseguir el mercado ilegal”.