El alcalde de Ribarroja niega ante el juez que su familia comprara terrenos en Porchinos
Tarazona cree que la querella interpuesta por dos ediles socialistas es una “persecución política”
“Ningún miembro de mi familia tiene un palmo de tierra en Porchinos”. Así se defendió ayer ante el juez el alcalde de Ribarroja, Francisco Tarazona, imputado tras una querella presentada por dos ediles socialistas del municipio. El alcalde atribuyó a una “persecución política” la acusación del PSPV.
Casi cuatro horas se alargó la declaración ante el juez del alcalde de Ribarroja, Francisco Tarazona, y un concejal, José Vicente Tarazona, que declararon como imputados tras la querella interpuesta por dos ediles socialistas por presunta prevaricación, tráfico de influencias o uso de información privilegiada. La mayoría de las acusaciones –seis en total– están relacionadas con el PAI de Porchinos, que acogerá la nueva ciudad deportiva del Valencia C.F.
El alcalde fue tajante tras comparecer ante el juez y dijo que “nadie” de su familia tiene “ni un palmo de tierra en Porchinos”. Atribuyó a una “persecución política” la acusación del PSPV y recordó que el equipo de gobierno “nunca ha aprobado nada desde que el PP gobierna en Ribarroja que no contara con los informes favorables de los técnicos y de la Conselleria de Territorio”. No ocurría lo mismo, según Tarazona, con el partido socialista en el Ayuntamiento.
Tarazona hizo una excepción al contar que una familiar vendió un terreno al club deportivo después de que en 1995 heredara la porción de tierra al enviudar de su marido. En cambio, “la parcela que pertenece a mi madre está fuera de los terrenos donde se va a desarrollar el PAI y así se lo pedimos al club para poder dormir tranquilos”, aseguró el alcalde, que lamentó que tras estas acusaciones “hay familias que lo están pasando muy mal”.
Durante su comparecencia, el primer edil de Ribarroja estuvo acompañado de su abogado, José Antonio Prieto, que se mostró “completamente seguro de que la querella no va a prosperar porque lo único que tiene de verdadero son los nombres de los querellados”.
Propiedades
Tarazona quiso dejar claro además que “no se puede hacer ningún PAI que no coja algún terreno de la madre, la hermana, el primo o el padre del alcalde”, y puso como ejemplo el futuro parque natural del Turia, donde reconoció que tenía varias hanegadas.
El reparto de las propiedades del alcalde y sus familiares en el término municipal de Ribarroja fue uno de los puntos centrales de la declaración de Tarazona, que negó todas las acusaciones. Según aseguró su abogado, “hemos documentado todo con escrituras”. En este sentido, lamentó que después de que se haya presentado una querella sin pruebas, tengan que demostrar ellos que son inocentes.
Medidas legales
El concejal José Vicente Tarazona avanzó además que se iban a tomar medidas legales contra quienes han interpuesto la querella porque la justicia, además de perseguir otro tipo de delitos, “también actúa cuando se vierten injurias y calumnias”. El edil aludió a la “mala fe” de esas “calumnias”, y negó que su mujer, que según la querella del PSPV es la administradora única de una inmobiliaria que tiene intereses en Ribarroja, haya vendido ninguna parcela “en ningún sitio del mundo. Solamente ha vendido algún piso en el municipio”.
También negó José Vicente Tarazona la relación de tío y sobrino que siempre se les ha atribuido y aseguró que, según los informes jurídicos que solicitaron a la Generalitat, son familiares de quinto grado y por tanto ya no tienen ningún parentesco a efectos legales. “No hay incompatibilidades”, aseguró el concejal.
“No es un pelotazo”
“No hay ningún pelotazo urbanístico” en Porchinos ni en ningún otro PAI que se está desarrollando en Ribarroja, continuó el alcalde tras su declaración, que además recordó que en el desarrollo del plan urbanístico de la zona del Calvario “todos los propietarios estuvieron de acuerdo en que se declarara suelo urbano”. Según dijo el edil imputado, la querella “aprovecha la alarma social que crean los escándalos urbanísticos”. Su abogado calculó que en dos o tres meses la querella quedará archivada.
Esta mañana le toca el turno a la tercera imputada, la edil Cristina Vázquez Tarazona, sobrina del alcalde, y dentro de dos semanas declararán como testigos la secretaria y el interventor del Ayuntamiento, así como la madre del primer edil.
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