“El secreto de nuestro éxito es asesorar”
Su comercio, situado en el centro de Valencia, vende ropa divertida y original entre la que es difícil encontrar prendas lisas
Su comercio, situado en el centro de Valencia, vende ropa divertida y original entre la que es difícil encontrar prendas lisas
Cuándo y por qué decidió abrir esta tienda?
–La abrí porque en Valencia hacía falta algo distinto. En 2004 abrimos este comercio en la calle del Mar, número 8, aunque también tenemos otra en la calle Adressadors y en la Galería Jorge Juan. Antes también estábamos en París.
–¿Qué es lo que encuentra la gente al entrar en su tienda?
–Desde un buen trato personalizado, ropa para vestir actual, moderno y con mucho estilo. Tenemos las tendencias del momento. El año pasado, por ejemplo, se llevaban las faldas y tenía muchas. Este año se llevan los vestidos y soy el que más tengo en variedad, calidad y precio.
–¿Qué prendas vende?
–Desde vaqueros hasta vestidos para una boda.
–¿Quién realiza los diseños?
–Algunos diseñadores trabajan para nosotros y otras creaciones son nuestras.
–¿Cuál es el perfil de su cliente?
–Señoras desde 20 a 60 años. Son personas que buscan ropa original y divertida.
–¿Es ropa exclusiva?
–Dos o tres marcas se pueden encontrar en otras tiendas. El resto es exclusivo.
–¿En qué se inspiran?
–En las pasarelas pero luego le damos un toque personal. Seguimos las tendencias pero nos guiamos por nuestro instinto.
–¿Se puede encontrar algún diseño liso?
–Es difícil, la verdad. Todo tiene mucho colorido y es original.
–¿Suele asesorar?
–Dejo total libertad a las clientas. Les dejo que miren sin obligación a comprar. Aconsejar es el secreto de nuestro éxito: Si una clienta no está segura del todo, le digo que se vaya y que vuelva otro día. Queremos que lo que vendemos esté bien vendido.
–¿Cada cuánto tiempo cambia los diseños?
–Cada semana cambio la ropa. Cada 15 días vamos a París o a Milán para buscar ropa.
–¿Cómo responden los valencianos hacia estas tendencias?
–Valencia se está abriendo a las tendencias, aunque los valencianos son muy reticentes y más clásicos.