Miércoles, 29 de noviembre de 2006
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Valencia
Los comerciantes de la calle Fillola de Sueca temen que unas obras perjudiquen la campaña navideña
El alcalde, Salvador Gil, pide paciencia a los afectados y recuerda que los trabajos no estarán acabados hasta el próximo mes de febrero
Las obras de la polémica. Así se podrían definir los trabajos de reforma que se están llevando a cabo en la calle Fillola de Sueca y que mantiene enfrentados a comerciantes y autoridades. Los primeros temen que las obras afecten a la campaña navideña, mientras que el alcalde pide paciencia a los afectados.
El vecindario y los comerciantes de la calle Fillola, en Sueca, están hartos de soportar las molestias de unas obras que se prolongan ya más de un mes. Esta situación preocupa enormemente a los comerciantes, quienes temen que las obras acaben afectando, de forma negativa, la campaña navideña.

La calzada fue levantada hace aproximadamente cinco semanas y todavía perduran en la zona las zanjas, el vallado y los bordillos de las aceras arrancados.

Ello obliga a los transeúntes a tomar una serie de precauciones para caminar por la calle, así como a acceder a los numerosos comercios salvando todo tipo de obstáculos y haciendo poco menos que equilibrismo por unas improvisadas pasarelas de madera instaladas provisionalmente.

Pese a todo ello, el alcalde de Sueca, Salvador Gil, explicó ayer a LAS PROVINCIAS que se trata de unas obras que renovarán el aspecto de esta calle y que cuentan con un periodo de ejecución de cuatro meses. “Las obras siempre comportan unas molestias, pero cuando acaben la calle Fillola quedará impecable. Ojalá todas las calles de Sueca pudiesen estar como estará la calle Fillola”, señaló Gil.

Las palabras de Gil contrastan con el sentir de la mayoría de vecinos y comerciantes.

“Yo regento un negocio que es una ruina por culpa de estas obras”, aseguró ayer a LAS PROVINCIAS Antonio, propietario de una zapatería. La misma opinión merecía la situación para el resto de comerciantes de una calle que alberga también peluquerías, tiendas de comestibles, de ropa, asesorías o panaderías.

Recogida de firmas
Los comerciantes prevén emprender una campaña de recogida de firmas para tratar de presionar al Ayuntamiento y lograr que se agilicen las obras. Además, tampoco descartan llevar el caso por la vía judicial.

“Estamos valorando la posibilidad de contratar entre todos los afectados los servicios de un abogado porque esto se está alargando ya demasiado y día que pasa día que soportamos pérdidas económicas”, comentó ayer un afectado.

Por su parte, Emi, propietaria de una tienda de ropa, sostuvo ayer que unas obras de esta envergadura “deberían haberse acometido en época veraniega, en el mes de agosto, y el impacto hubiese sido mucho menor en todos los sentidos”.

Emi también aseguró que muchas personas prefieren caminar por las calles paralelas “circunstancia que acaba afectando a nuestros negocios”.

LAS PROVINCIAS pudo constatar ayer cómo muchas personas de avanzada edad atraviesan la calle pese a sus problemas evidentes de movilidad. En más de una ocasión, estas mismas ancianas tuvieron que precisar de ayuda para mantener el equilibrio.

En esta vía de la ciudad las quejas se suceden durante prácticamente todo el día. Las obras son el indiscutible tema de conversación.

Problemas para los garajes
En la calle Fillola también hay vecinos que disponen de garajes con su pertinente vado, un servicio que durante todo este tiempo no han podido disfrutar pese a estar pagando también religiosamente por ello.

Los afectados aseguran que los operarios encargados de las obras “no trabajan todos los días y muchas tardes no aparecen”.

Según éstos, “los trabajadores no tienen la culpa si no se les proporcionan los medios ni se les dan las órdenes. El problema viene de más arriba”.

La calle Fillola será renovada en su totalidad, y se colocarán en la calzada unos adoquines nuevos “del tipo románico” procedentes de una fábrica de León.

Dos empresas acometen los trabajos que cuentan con un presupuesto superior a los 125.000 euros. Por una parte Romefer S.L. y, por otra, Aigües i Sanejament de Sueca, que se encarga de la instalación de las nuevas tuberías del agua.

El alcalde apuntó también ayer que, una vez finalizadas las obras, la calle Fillola será también “accesible para los minusválidos, cosa que hoy no ocurre y que es un compromiso que adquirimos en su día”.

Según Gil, “en nuestro programa electoral expresamos nuestra intención de recuperar el casco histórico y es lo que estamos haciendo”.

laribera@lasprovincias.es

 
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