Se cumplen ahora 30 años del primer viaje oficial a tierras valencianas de los Reyes don Juan Carlos y doña Sofía. Durante cuatro días de intensa agenda, los monarcas recorrieron las tres provincias valencianas y entraron en contacto con miles de valencianos a quienes ganaron su efecto. En tiempos de incertidumbre, de extendidas dudas de por dónde podrían dirigirse los rumbos políticos y democráticos de España, los Reyes supieron poner serenidad y confianza en que el camino emprendido llevaba a la libertad.
Había curiosidad en los valencianos. Y había, también, las naturales reticencias. Aquél 30 de noviembre de 1976 apenas se había cumplido un año de la muerte y entierro del dictador Francisco Franco, protagonista de casi cuarenta años de una dictadura que había tenido alejados a los españoles de la libertad y del normal desarrollo de las naciones democráticas europeas a las que sin duda pertenecía España.
Pero los reyes, con amplias dosis de simpatía y afecto, se ganaron el corazón y la voluntad de miles de valencianos que les aclamaron en las tres capitales del antiguo Reino y en las principales poblaciones de la región. Aunque todo estuviera, en apariencia, prendido con alfileres, los reyes contagiaban confianza y entusiasmo; y eran, con su propia juventud, una promesa de que lo caduco del viejo régimen se había terminado para siempre: siguiendo las palabras del cardenal Tarancón, y las del propio rey en la Misa que siguió a su entronización, había que esperar un tiempo en el que tuvieran cabida por igual todos los españoles que anidaran un mínimo de buena fe democrática.
LAS PROVINCIAS quiso dar la bienvenida a los Reyes con indiscutible solemnidad. Y para ello echó mano de un género, el Editorial, que entonces era una pieza rara en nuestra páginas: una pieza reservada para ocasiones solemnes y relevantes, para momentos de especial intensidad en los que el periódico debía definirse con precisión y hablar a todos los valencianos. El editorial, en este caso, lo escribió el director, José Ombuena, un periodista de largo recorrido que llevaba en el cargo desde 1959, había conocido los tiempos más duros de la dictadura y sabía que el rumbo del diario tenía que ser llevado, como de hecho ya estaba ocurriendo, por rumbos de renovación.
Para una ocasión así, el Editorial debía recordar nuestra larga historia. LAS PROVINCIAS tenía entonces 110 años y podía presentar un largo expediente de servicio a la sociedad valenciana. Se proclamó, de ese modo, “humilde portavoz de la opinión pública” para recordar la clara independencia de criterio del periódico y su respeto por la Corona. Sin embargo, más de la mitad del Editorial, estuvo dedicado a exponer ante los Reyes algunas realidades palpitantes de la vida valenciana y todo el catálogo de graves problemas, económicos y sociales, que nos acuciaban: desde la inflación a la crisis del turismo y los problemas de la industria. Sabiendo como se sabía que el Jefe del Estado no tomaba determinaciones de Gobierno, su viaje, sin embargo, era la ocasión ideal para volver a defender los legítimos intereses de los valencianos. Como el periódico había hecho año tras año, desde su fundación.