“El textil es el pago que hace la Europa del sur por las negociaciones de la Europa del norte.’’ Así de categórico se mostró esta semana el secretario autonómico de Empresa, Pedro Coca, durante su intervención en una jornada sobre modelos de crecimiento y cooperación empresarial.
Ante un auditorio de empresarios y directivos que acudieron convocados por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) a escuchar experiencias de éxito económico, Coca aseguró que aunque la situación es complicada para el sector la Generalitat no está dispuesta a arrojar la toalla: “No vamos a arrancar las viñas, como pretenden algunos en Europa como fórmula de subvencionar el abandono suave de una actividad, creemos que el sector textil puede seguir compitiendo”.
A juicio del secretario autonómico el comercio exterior valenciano funciona bien y ha experimentado en los últimos años un crecimiento de un 130%. Con el dato pretendía desterrar la idea extendida de que nuestra exportación va mal. Reconoce, eso sí, que las importaciones llevan un ritmo de crecimiento muy fuerte. La situación fue equilibrada hasta que en 2005 dos circunstancias aisladas convergieron para que la tasa de cobertura, la diferencia entre compras y ventas en el exterior, fuera negativa. El cambio de modelo de Ford que supuso una desaceleración de la producción en Almussafes y una climatología adversa que lastró la producción citrícola cambiaron el signo de la balanza comercial.
Coca señala que la situación no es más que una manifestación de una tendencia más general. Para ilustrarlo explicó que un informe de la Conselleria asegura que la UE va a seguir el mismo camino que el comercio exterior español y vaticina que para 2015 ya tendrá tasa negativa.
Para evitar encontrarnos ante este escenario urge introducir medidas correctoras. En el caso valenciano la Generalitat tiene claro que ha de impulsar una mayor diversificación de la exportación tanto geográfica como de actividades. “Hay que diversificar porque nuestra exportación está concentrada en cinco sectores y demasiado dependiente de la demanda de nuestros vecinos”, concluye el análisis de Coca.
Por encima de estrategias concretas, la clave para poder seguir creciendo a las tasas que han impulsado la “década prodigiosa” de la economía valenciana pasa por recuperar productividad.
Aunque no hay una receta mágica para lograr que el PIB crezca más que el empleo, Coca se atreve a concretar algunos de los frentes donde hay que intervenir decididamente: innovación, inversión, capital humano y formación, fomento del emprendedor, mercado laboral y un marco regulador que fomente la competencia.