El Consell avisa de que la Gramàtica de la AVL obliga a toda la Administración
Font de Mora elogia que la obra sea fruto del consenso de las sensibilidades lingüísticas
La Gramàtica Normativa Valenciana se vistió ayer de largo. La presidenta de la Acadèmia de la Llengua, Ascensió Figueres, y el conseller de Cultura, Alejandro Font de Mora, presentaron la obra “más importante” del ente normativo. El conseller recordó que esa Gramàtica debe ser seguida por toda la Administración valenciana.
Hace unas semanas, la Acadèmia Valenciana de la Llengua consiguió superar uno de sus momentos críticos, el de la elección del presidente de la institución, después de que en la primera votación ningún candidato alcanzara los votos necesarios. Finalmente, Ascensió Figueres consiguió sacar adelante su reelección.
Ayer, en cambio, la institución normativa del valenciano vivió uno de sus días grandes: el acto de presentación de la Gramàtica Normativa Valenciana (GNV), la obra más importante –en palabras de la propia presidenta de la institución– de las elaboradas hasta la fecha por la Acadèmia.
La nueva Gramática, aprobada por la institución hace varios meses, simboliza como pocos acuerdos la capacidad demostrada por el ente normativo en no pocas ocasiones de llegar a acuerdos entre las distintas sensibilidades lingüísticas representadas. Entre otras razones, porque está construido, tal y como explicó el vicepresidente de la institución, Manuel Pérez Saldanya, a partir de dar prioridad a las formas valencianas, y al mismo tiempo, incluir las “variantes usadas en el resto del ámbito lingüístico compartido”.
Junto al contenido de la Gramàtica, el acto de ayer contó con una presencia particularmente destacada, la del conseller Alejandro Font de Mora. Destacada porque a comienzos del pasado año, el titular de Cultura y Educación tuvo que presidir la tormentosa sesión plenaria que debatió el dictamen sobre el nombre del valenciano.
Font de Mora aprovechó su intervención ayer para destacar el “apoyo” de la Generalitat a los trabajos del ente normativo del valenciano, y en particular a la elaboración de esta Gramàtica, “la más completa de las escritas sobre nuestra lengua”. El conseller aprovechó su intervención para destacar que la GNV no tiene un tono de obligación, sino de recomendación, y que es fruto “del consenso de las sensibilidades lingüísticas que conviven en nuestra sociedad y que están representadas en la Acadèmia”.
Gramática de consenso
En su intervención, el conseller aprovechó para recordar que los acuerdos de la AVL, y la Gramàtica es uno de ellos, “han de ser seguidos por todos los órganos que integran la Administración pública valenciana”. No citó ninguna en concreto, pero más de uno de los presentes pensó en la Diputación de Valencia.
Pérez Saldanya, que ha jugado un papel determinante en la elaboración de la GNV, mostró su confianza en que la nueva obra sirva para “conseguir la normalidad de la lengua”. “Es una gramática de consenso”, subrayó.
Según señalan los autores del texto, la nueva GNV “quiere ser una contribución de la Acadèmia al proceso de construcción de un modelo de lengua convergente con el resto de modalidades del idioma común”.