Angelina Jolie llegó a la India hace casi un mes para rodar
A mighty heart,
una película producida por su novio, Brad Pitt, que narra la muerte en Pakistán del periodista Daniel Pearl. La pareja aprovechó el descanso dominical en el rodaje para dar un paseo con sus hijos adoptivos, Zahara y Maddox, por las calles de Bombay.
“Ha sido maravilloso venir a la India”, afirmó Angelina Jolie pese a que la nube permanente de fotógrafos que rodea a los actores no garantiza un mínimo de intimidad en sus actividades más cotidianas. En su calidad de embajadora de buena voluntad de la Alta Comisaría de la ONU para los refugiados, la actriz se entrevistó con el ministro de Estado y pasó un rato con refugiados de Afganistán y Myanmar (antigua Birmania) acogidos en un campo que gestiona Acnur en Nueva Delhi.
La prensa india, que sigue al detalle las aventuras y desventuras de una pareja a la que ha dado el nombre de
Brangelina
, informaba de que la policía de Pune se había visto obligada a estudiar la seguridad que protege a los actores tras supuestas amenazas vertidas por Al Qaida.
Al tiempo que las autoridades investigaban la verosimilitud de esa amenaza, el periódico
The Telegraph
de Calcuta contó con pelos y señales lo que un astrólogo de Pune afirmó haber dicho a Jolie y Pitt, quienes se dejaron leer las estrellas. Los astros dieron a Angelina una buena y dos malas noticias: que adoptará un niño en la India, pero que romperá con Pitt en diciembre del año que viene y que el actor volverá con su ex Jennifer Aniston.