Sábado, 4 de noviembre de 2006
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ECONOMÍA
Los agricultores de la Ribera sólo tendrán agua del Júcar para regar una vez en 2007
Cooperativas y regantes se preparan para lo peor y tratar de evitar que mueran los árboles
Más de treinta mil agricultores de la comarca valenciana de la Ribera se preparan para lo peor. Si no llueve abundantemente en los próximos meses, para el año que viene no tendrán más agua del río Júcar que la justa para dar un riego de socorro y evitar que se mueran naranjos y frutales, pero no podrán producir nada.
La lluvia de estos días no remedia casi nada en el Júcar. Tan sólo evitará que pierdan la hoja los naranjos de algunas zonas, donde más apurada estaba la situación, a causa de la sequía y de la escasez de riegos.

De no llover en abundancia durante los próximos meses, los agricultores de la Ribera ya saben que no tendrán agua del Júcar para poder cultivar arroz ni cosechas hortícolas; tan sólo dispondrán de exiguos caudales para realizar un férreo reparto que permita dar uno o, a lo sumo, dos riegos en plantaciones de cítricos y frutas de verano, y eso sólo servirá para mantener el arbolado con vida, no para poder producir nada.

Ayer hubo una reunión entre representantes de la Unidad Sindical de Usuarios del Júcar (USUJ), que agrupa a las comunidades de la zona tradicional de regadío de Valencia que dependen de dicho río desde hace más de siete siglos, y de las cooperativas de la comarca. Los primeros expusieron a los segundos la gravedad del momento y la conveniencia de que se vaya estudiando qué hacer para afrontar el próximo año si se mantienen las adversas circunstancias.

Se trata de informar a todos los agricultores para que tengan conocimiento de a qué atenerse, que se vayan preparando para lo que se avecina y se puedan ir tomando decisiones para repartir la escasísima agua con los criterios de mayor aprovechamiento posible.

Juan Valero de Palma, secretario general de USUJ y de la Acequia Real del Júcar, ha explicado a LAS PROVINCIAS que las actuaciones se enfocan en dos líneas: decidir cómo repartir la poca agua que se presume que habrá disponible y preparar acciones jurídicas para defender los derechos de los regantes valencianos que se están quebrantando y reclamar indemnizaciones.

La Confederación Hidrográfica del Júcar ya ha comunicado a USUJ que, si no cambian las cosas, aplicará severas reducciones a sus caudales para el año próximo, de tal manera que hay que optar por qué se puede salvar y a qué se debe renunciar. Pero como USUJ entiende que la Administración no aplica igual criterio a usuarios de La Mancha, y que estos se ven favorecidos con agua que no les pertenece, planteará que se indemnice a los afectados.

 
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