La Real Sociedad se hundió un poco más en el fondo de la tabla clasificatoria tras volver a perder un nuevo partido en Anoeta (0-1) en el debut en el banquillo de Miguel Ángel Lotina, ante un Villarreal que tuvo que sudar para lograr el triunfo que no llegó hasta los últimos minutos del encuentro.
Se notó la mano del técnico vizcaíno principalmente en el aspecto ofensivo porque la Real hizo su mejor encuentro en este apartado, generó un buen número de ocasiones de gol sin perder el equilibrio defensivo, al controlar en todo momento al conjunto de Pellegrini.
El equipo donostiarra salió desde el primer minuto con ganas de agradar a su nuevo técnico y al público que se dio cita en Anoeta y en menos de diez minutos generó dos ocasiones de gol, una de Kovacevic y otra de Fabio Felicio, mientras el Villarreal se limitaba a defenderse con orden.
Los donostiarras fueron cediendo terreno a medida que avanzaba el partido para tratar de sorprender al contraataque a un conjunto castellonense que buscaba sobre todo a Nihat, silbado en cada balón que tocó por su antigua afición, ante la pasividad de un escondido Riquelme.
La entrada del ex jugador del Zaragoza Cani fue providencial para su equipo porque una jugada suya supuso el saque de esquina que originó el gol de Arruabarrena tras un fallo de Bravo, que no acertó a atajar el balón que el vasco remató de cabeza.