Osasuna y Athletic firmaron tablas (1-1) en un partido tenso y de alternativas que pudo caer de cualquiera de los dos bandos, aunque al final fueron los navarros los que más y mejor apretaron. Roberto Soldado se estrenó como goleador rojillo y, 593 minutos después del aquel último tanto de Juanfran en Vigo, puso fin a una pertinaz sequía que amagaba con derivar en crisis de resultados. El Athletic hizo buena la estadística en campo pamplonica y arañó un punto.