Alrededor del 75% de las denuncias que se pusieron a los conductores durante la última campaña de vigilancia de la velocidad las formularon agentes que no habían recibido formación para trabajar con radares, por lo que las multas podrían llegar a ser invalidadas. Así lo aseguró ayer el secretario general de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUCG), Juan Miguel Perpiñán.
Además, el responsable denunció que los agentes “que no denuncian lo suficiente son sancionados o cesados”, aseveró Perpiñán, para añadir que no denunciar lo suficiente “puede suponer un traslado forzoso”.
La DGT respondió que no está realizando ninguna presión sobre los agentes para que hagan un número determinado de denuncias. Además, recordó que la mayor parte de su presupuesto proviene de las tasas por trámites y exámenes.