Viernes, 20 de octubre de 2006
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Valencia
La ganadería ecológica, una seria alternativa al uso de transgénicos
Este tipo de prácticas buscan el respeto al medio y la obtención de alimentos de calidad
La ganadería ha apostado en los últimos años por la producción. Sin embargo, una pequeña parte del sector ha apostado por un tipo alternativo de explotación: la ganadería ecológica y sostenible. El respeto al medio y la biodiversidad, y el uso de alimentos naturales para los animales son sus bases.
Paloma Silla

La ganadería, desde su nacimiento en el neolítico, ha pasado por diferentes fases, llegando en los siglos XIX y XX a una práctica intensiva que ha iniciado un progresivo agotamiento de los recursos naturales y que conlleva “un gran gasto de energía, además de ser muy contaminante e insostenible”. Estas nuevas modalidades buscan la obtención de “altas producciones en cortos periodos de tiempo, haciendo uso de todos aquellos descubrimientos y avances conseguidos en el campo de la tecnología, genética y alimentación, pero que indebidamente empleados pueden tener efectos adversos sobre la conservación medioambiental, los animales e incluso puede poner en riesgo ciertos aspectos de la seguridad alimentaria”, según asegura Clemente Mata Moreno, catedrático de Producción Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Córdoba.

La práctica de la ganadería intensiva ha originado otras situaciones inusuales como “el confinamiento de animales en espacios reducidos y la sustitución de los tradicionales pastos por cultivos, rompiendo así la relación innata existente entre los animales y la tierra”, señala Mata. Junto a esta nueva situación, aparece la creciente presencia de transgénicos (OMG, organismos modificados genéticamente) en las explotaciones ganaderas y agrícolas de España. Este fenómeno ha llevado a la organización ecologista Greenpeace a denunciar que en la actualidad existen en torno a “53.000 hectáreas destinadas al cultivo de transgénicos en España, mientras que la mayoría de los países miembros de la Unión Europea no permiten su uso en cultivos, animales o en productos destinados a la alimentación”, explica Juan Felipe Carrasco, responsable de la campaña contra transgénicos de Greenpeace España, quien además considera que son “nocivos para el medio ambiente y que pueden contaminar con su aplicación en determinadas explotaciones otros cultivos que no hayan sido sometidos a ningún tipo de alteración genética”.

Ante este panorama surge una nueva metodología de trabajo, la ganadería ecológica. El Seminario Permanente de Ganadería Ecológica de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Córdoba define esta nueva práctica como “una modalidad sostenible de producción ganadera que tiene como objetivo fundamental producir para la población alimentos de alta calidad, obtenidos a través de animales que gozan de un alto grado de bienestar, que hacen un uso racional de los recursos naturales del campo, que mantienen o incrementan la fertilidad natural del suelo y en cuyo manejo no se emplean ni sustancias químicas de síntesis ni otras que puedan poner en riesgo real o potencial la salud pública”.

Unión con agricultura y naturaleza

En este sentido, el profesor Mata explica que “la ganadería ecológica no es algo diferente de la agricultura ecológica sino que es una parte integrante de la misma, que obliga a los productores que la realizan a cumplir con todos aquellos principios y normas técnicas legales en las que se sustentan las producciones agropecuarias ecológicas”. Así, la ganadería sostenible persigue “la conservación del medio y del entorno natural favoreciendo la biodiversidad, con el máximo respeto hacia el bienestar y la protección de los animales, así como también, evitando el empleo sistemático de sustancias químicas de síntesis en todo el proceso productivo, tanto en los tratamientos de los animales con medicamentos, como en el uso de fertilizantes o aditivos a la hora de obtener o preparar los alimentos que ha de consumir el ganado”.

Por estas características y principios, el profesor Mata apuesta por la ganadería ecológica a la que considera como una “ganadería ideal, que surge como resultado de conjugar la práctica tradicional que ejercían nuestros abuelos con sus particularidades y modo de gestión, que resultaba beneficiosa para el medio ambiente, los animales y los consumidores, con los avances genéticos siempre que sean asumibles por los principios ecológicos”.

De este modo, Mata cree que esta modalidad ganadera es “un elemento esencial para la conservación de los espacios naturales en España y que, además, debe constituir una herramienta de primer orden para el desarrollo rural, mediante el reconocimiento, apoyo y valoración de la labor que realizan las personas que trabajan el ganado”.

Esta práctica ganadera, que cuenta con un marco legal desde una normativa europea de 1999, ya existía en algunos rincones de Europa, comenta Mata, e incluso había normas locales para regir su uso en determinados lugares. Pero fue en 1972, indica el profesor, cuando apareció la International Federation of Organic Agriculture Movements (IFOAM) organización cuyo objetivo principal era “el desarrollo y la difusión de los procesos de producción ecológicos por todo el mundo”. Mata asegura que esta organización “marcó las pautas a seguir y sirvió como referente para aquellos países que ya practicaban la ganadería sostenible en Europa hasta la llegada la normativa de 1999”.

En cuanto a la aparición de la ganadería ecológica en España surgen los primeros indicios en la década de los 90, una práctica que en la actualidad “pretende conseguir el mayor número posible de explotaciones de estas características por todo el país”. En estos momentos, señala Mata, España es uno de los países de la Unión Europea que “más practica una modalidad ganadera sostenible, concentrándose el 50% de su actividad en Andalucía”.

 
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