El Ayuntamiento de Castellón ha reclamado a una constructora el pago de una parte del impuesto de construcciones no abonado y correspondiente a nueve expedientes de obras tramitados desde 2001 hasta el presente. El concejal portavoz del Consistorio, Miguel Ángel Mulet, no quiso precisar si el pago corresponde a una sólo constructora o a varias y negó tajantemente que hubiera “trato de favor”.
Sin embargo, el grupo socialista de Castellón señaló ayer directamente a una firma local (Lubasa y sus filiales) como la única beneficiaría de estas bonificaciones y aseguró que la cifra que ha de devolver esta constructora a las arcas municipales asciende a un total de 775.856 euros.