Mal partido el que abrió la final de la Copa Federación entre dos equipos que reservaron a la mayoría de sus jugadores. El empate a uno final fue justo en un encuentro aburrido. Las ocasiones sólo se producían por errores. El 0-1 lo provocó una ingenuidad de Campos que quiso controlar frente al delantero Gasch, que acabó robando y cediendo a José Maria para que este marcara.
Por el Ontinyent las cosas mejoraron con la entrada de César Soriano. Él fue el autor del único pase en profundidad del partido que aprovechó Noel para batir a Matías. Los de Aparicio pudieron viajar con ventaja si Gabi no hubiera marrado un penalti en el último minuto.
En el Ontinyent no se salvó ninguna línea. En el centro del campo sólo Brines logró imponerse, a la hora de atacar nadie estuvo bien en la entrega, Inarejos desesperó a la parroquia local con sus continuos intentos de regate, arriba Javi Sánchez, tras una larga lesión, disfruto de minutos y necesitará más.
Tampoco anduvo fino el colegiado Mateo Valero que dejo de señalar dos penaltis sobre Nando Soriano e Inarejos y que pitó el final sin descontar nada.