Una excavación descubre 600 tumbas islámicas junto a un colegio de Xàtiva
Los restos humanos miran hacia La Meca y algunos de los enterramientos están abiertos en la roca
Prospecciones en un solar contiguo al colegio de la Bola de Xàtiva han descubierto unos 600 enterramientos islámicos de distintas tipologías que pertenecen a la necrópolis excavada más grande de España. Todos los cuerpos miran hacia La Meca y hay tumbas excavadas en la roca y otras abiertas en la tierra y rodeadas de piedras.
Más de 600 enterramientos islámicos, entre ellos muchos de niños, están dejando al descubierto unas excavaciones en un solar contiguo al colegio San Jacinto Castañeda de Xàtiva, donde han aparecido muchas tumbas superpuestas y de todas las tipologías posibles, según el arqueólogo Angel Velasco.
“Hemos localizado tumbas excavadas en la roca, excavadas en la tierra, rodeadas de piedras, con cubiertas horizontales de tejas, con cubiertas inclinadas de tejas y descubiertas. Hay de todas las tipologías que se pueden encontrar”, indicó el mismo especialista.
Todos estos enterramientos, con los restos humanos orientados hacia La Meca, pertenecen al que se considera el cementerio islámico más grande de España que hay documentado y excavado y aún no se han localizado los límites del mismo, aunque se espera que queden ya muy cerca.
La densidad de los enterramientos es muy elevada, ya que muchos de ellos están superpuestos y se calcula que hay “un muerto por cada dos metros cuadrados”, dijo Velasco.
Cuando quedan completamente excavadas las tumbas, y se limpian de tierra, los restos humanos se sacan y se introducen en bolsas, en las que se colocan los datos de su localización. Estas últimas se guardan en un almacén municipal, junto con los restos humanos encontrados en otras excavaciones, por si en el futuro algún forense realizase un estudio poblacional.
Ausencia de ajuares
La ausencia de ajuar y de otros materiales en estos enterramientos está impidiendo de momento su datación.
Velasco señaló al respecto que tan sólo se han encontrado anillos y pendientes de escaso valor, que no aportan ningún dato de la época a la que pertenecen, dado que se trata de elementos de una gran simplicidad, aunque calcula que no se trata de enterramientos medievales sino posteriores, que podrían pertenecer “a la edad moderna”.
Su objetivo es encontrar los límites de la necrópolis, ya que aunque se conoce que en la zona de las Viviendas de Casesnoves aparecieron enterramientos islámicos estos últimos estaban más dispersos, por lo que calcula que final del cementerio debe estar próximo.
“En la parte alta del solar hay menos enterramientos, o que nos deja ver ya que están cercanos los límites”, indicó.
Las prospecciones realizadas están dejando al descubierto, a su vez, estructuras romanas que pertenecen a una villa de mediados del siglo IV, como adelantó Las Provincias, pero no se podrán excavar para estudiarlas con más detalle mientras no se excaven al completo las tumbas, dado que las mismas se encuentran sobre las construcciones.
Los restos de estas últimas son fundamentalmente construcciones hidráulicas, por lo que Velasco cree en la villa había actividad industrial.