El premio Nobel de Física recompensó ayer a dos estadounidenses responsables de una misión espacial de la NASA, que hizo posible reforzar la teoría del
Big Bang
para explicar el origen del universo.
Los dos investigadores, John Mather y George Smoot, fueron los encargados de dirigir el proyecto COBE, un satélite lanzado por la agencia espacial estadounidense en 1989 para recopilar las variaciones térmicas en el espacio, por medio del estudio de las radiaciones cósmicas.
Es la primera vez desde la creación, en 1901, del Nobel de Física que una misión espacial es distinguida. “Los resultados de COBE reforzaron la teoría del Big Bang para explicar el origen del universo”, indica la Academia. Mather, de 60 años, es un astrofísico del centro espacial Goddard de la NASA en Maryland y
su colega premiado, Smoot, de 61 años, es profesor de Física en la Universidad de Berkeley
El comité Nobel subrayó el papel preponderante de Mather en el proyecto COBE, en el que participaron 1.000 investigadores e ingenieros. “John Mather fue la verdadera fuerza motriz que contó detrás con una gigantesca colaboración”. Por su parte, Smoot fue el encargado de analizar las variaciones ínfimas de temperatura de las radiaciones cósmicas. Según la teoría del
Big Bang
, el cosmos se formó hace unos 13.700 millones de años, después de una gigantesca explosión. El universo, que llegó a registrar temperaturas de unos 3.000 grados, se fue enfriando de manera progresiva a medida que se expandía.
Dominan los americanos
Estados Unidos confirma con los dos nuevos Nobel de Física su primacía en la materia. Desde 1988 ha arrasado con la mayoría de los premios, hasta el punto de que sólo en tres ocasiones sus investigadores no los han conseguido.