700 alumnos de un instituto no pueden entrar a las aulas porque los dos bedeles están de baja
La directiva del instituto Serpis reclama a la Conselleria desde hace dos años más conserjes
Los alumnos del Instituto Serpis que ayer acudían a clase se encontraron con la puerta cerrada. El motivo fue la ausencia por baja laboral de los bedeles que trabajan en el centro. Los alumnos, apoyados por varios profesores, decidieron organizar una sentada improvisada para reivindicar el aumento de conserjes.
“La entrada estaba cerrada y no había nadie para abrir la puerta”. Con estas simples palabras, los alumnos del Instituto de Educación Secundaria Serpis explicaron ayer lo sucedido por la mañana, cuando se dirigían al centro para comenzar la jornada. La conserje que debía abrir la entrada comunicó repentinamente su baja y la directiva del instituto no tenía llaves.
Algo más de 700 alumnos y varios profesores tuvieron que esperar una hora en la calle hasta que pudieron acceder al edificio. Sin embargo, ante el descontento general, los alumnos respondieron con una sentada de dos horas y media en la puerta hasta que un inspector de la Consellería de Educación se presentó en el centro para dialogar sobre una posible solución.
El curso comenzó la semana pasado con la baja laboral de una de las dos bedeles que trabajan en el instituto. Esta situación ya representaba un problema para los alumnos y el personal, que desde hace dos años llevan solicitando a la Consellería que aumente a cuatro el número de conserjes. “Este centro se inauguró hace 6 años con 350 alumnos y dos bedeles. Ahora, el número de alumnos ha ascendido a 950, pero sigue habiendo sólo dos bedeles”, comentaba ayer Luis Febré, vocal del AMPA y miembro del consejo escolar. Ante la escasez de conserjes, el instituto tuvo que suspender la semana pasada las clases por las tardes, debido a que el horario habitual del centro era de ocho de la mañana a 10 de la noche. “Desde la dirección se propuso una jornada intensiva de mañana, pese a que se perdían las actividades de las tardes”, informó Concha Diciena, vocal de la junta del AMPA. Concha alega que un solo conserje no se podía hacer cargo del instituto durante todo el día.
Finalmente, ayer se decidió por parte de la Consellería la sustitución de los subalternos ausentes por baja laboral y la dotación al centro de un tercer bedel. Sin embargo, miembros del AMPA declararon que esas promesas se llevan haciendo desde hace tiempo. “No es nada nuevo”, comentó Luis Febré. “Hace un año nos dijeron lo mismo. Lo importante es que se materialice en algo real”.
Por otra parte, el Conseller de Cultura, Alejandro Font de Mora, presentó ayer el proyecto que convertirá la antigua cárcel de mujeres de Valencia en el nuevo colegio público, 9 de Octubre. El objetivo de la Generalitat es reformar 44 colegios hasta el 2010.