Figueres aventaja a Palomero y se perfila como presidenta de la Acadèmia otros cinco años
Los académicos confían en que una sola votación sea suficiente para tener nuevo responsable
La actual presidenta de la Acadèmia Valenciana de la Llengua, Ascensió Figueres, se perfila de nuevo como máxima responsable de la entidad. Figueres cuenta con el respaldo de la mayoría de académicos para hacerse de nuevo con el puesto en detrimento de su rival y actual vicepresidente, Josep Palomero.
La Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) tiene dentro de dos días una cita con las urnas. Los componentes del ente normativo del valenciano elegirán ese día a su nuevo presidente entre las dos candidaturas presentadas: la de la actual responsable, Ascensió Figueres, y el vicepresidente, Josep Palomero.
Figueres se perfila como presidenta otros cinco años al obtener una mayoría –aunque mínima– sobre su oponente. La mayoría de los académicos apuestan por dar continuidad a un mandato caracterizado por la mano izquierda de su presidenta y no parecen esperar sorpresas. Salvo alguna excepción de miembros que afirman que no decidirán el voto hasta escuchar los programas propuestos, las decisiones están tomadas.
Para lograr el triunfo los candidatos deberán obtener al menos 11 de los 21 votos de los académicos. La composición de la Acadèmia hace que, por lógica, la votación sea apretada. De los 21 académicos, 10 están en el ente a propuesta del PSPV –cinco de ellos son representantes de la Universitat– y el resto, 11, corresponden a propuestas del PP –de ellos hay cinco que finalmente fueron aprobados por consenso–.
La Universitat, clave
La clave del triunfo para Figueres pasaría por obtener el apoyo de alguno de los académicos del sector universitario, una hipótesis que ha cobrado visos de realidad con la candidatura de Manuel Pérez Saldanya.
Este académico, avalado por el PSPV, es el único que ha presentado su candidatura para optar a la vicepresidencia de la entidad. Según las fuentes consultadas, la todavía presidenta de la Acadèmia ya habría hablado con Pérez Saldanya para garantizarle que ocupará el puesto si ella revalida la presidencia.
Esto sería así a pesar de que Figueres, al igual que Palomero, pueden hacer uso de un derecho que les permitiría presentar su propia lista con cuatro nombres: los del vicepresidente, secretario y dos vocales. En ella podrían incluir indistintamente a académicos que opten a otros cargos de responsabilidad en el organigrama o a alguien que esté fuera de las candidaturas. Esta opción, sin embargo, es la menos probable, según explicaron las mismas fuentes.
Una sola votación
La entrada de Pérez Saldanya en un hipotético equipo de Figueres sería una señal de la integración y la pluralidad que la presidenta ha intentado mantener a lo largo de todo su mandato. Pese a que la ventaja de Figueres sobre Palomero se prevé apretada, los miembros de la Acadèmia consultados confían en que la convocatoria del viernes será suficiente para tener nuevo presidente. De no ser así, el proceso sería declarado nulo y habría que esperar 30 días para una nueva convocatoria.
Para el resto de puestos se han presentado cinco aspirantes. El de secretario es el más codiciado, con tres candidaturas: Àngel Calpe, Verónica Cantó y Honorat Ros. El primero es un académico de propuesta popular y los otros dos del PSPV. Además, Ramon Ferrer y Josep Lluís Doménech también optan a entrar en la Junta de Gobierno de la institución como vocales. Ninguno de los cinco académicos forman parte en este momento del órgano de dirección de la Acadèmia.
En el proceso de candidaturas también ha habido sorpresas, como la ausencia de Emili Casanova –miembro de consenso– para aspirar a algún puesto.
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