La Granja de la Costera restaura un armonio datado en 1892 para su coro parroquial
Es un instrumento único más antiguo que el actualmente expuesto en Alicante
Los vecinos de la Granja han recuperado las melodías de su armonio, un histórico y único instrumento musical del siglo XIX que caracterizó el sonido de sus coros en las fiestas patronales de la localidad. Este armonio es más antiguo que el que actualmente se exhibe en la Llum de les Imatges, en Alicante.
Los vecinos de la Granja de la Costera han recuperado recientemente el armonio parroquial del siglo XIX, un instrumento musical único que ha caracterizado el sonido coral de la localidad durante toda su historia.
Este instrumento es un ejemplar único, tal y como se refleja en el estudio realizado por la casa encargada de realizar los trabajos de restauración “Pianos Roca. C.B.”, de Algemesí. El armonio permanecía arrinconado en la abadía de la parroquia y su antigüedad data de 1892.
Asimismo, el hecho de ser plegable y de reducido tamaño es el culpable del estado de deterioro que padecía el mismo, ya que según algunos vecinos de la localidad, la persona que antiguamente interpretaba con este instrumento se desplazaba de pueblo en pueblo. Incluso algunos recuerdan que hace varios años, un sacerdote del municipio se trasladaba hasta la cercana Vallés para tocar.
Recientemente, el sacerdote de la parroquia ha descubierto que la exposición “La Llum de les imatges”, que actualmente está ubicada en Alicante, presenta un ejemplar de la misma marca y del mismo fabricante, ya que en su misma reseña especifica que se trata de un instrumento litúrgico de principios del siglo XX. Con ello, se decide que el armonio de la Granja es todavía más antiguo que el expuesto.
Así, el armonio centenario llegaba a la Granja, tras sufrir una reparación a fondo efectuada por los especialistas de la empresa de Algemesí. El instrumento recibió un tratamiento de antixolófagos, así como la consolidación de su estructura básica y una capa de pintura de su color original.
También se sustituyeron algunas de las piezas del instrumento por otras de fabricación artesanal, y se ajustó la cámara principal, conocida por “secreto”, que abarca los filtros, muelles y lengüetas, así como el recambio de las chapas del teclado.
Todo ello, ha supuesto una inversión de cerca de 1.400 euros, contemplados en el Plan de Restauración de Bienes Inmuebles.
El sonido del coro
Con la restauración del instrumento, se ha recuperado uno de los sonidos más característicos del municipio, puesto que Francisca Gil tocó el mismo durante cerca de 30 años en el coro de la localidad.
De hecho, ella fue la encargada de enseñar las tradiciones religiosas musicales del pueblo a los más jóvenes. Posteriormente, el coro fue aumentando la solemnidad de sus actos con el acompañamiento de guitarras.