Sábado, 9 de septiembre de 2006
Registro Hemeroteca

en

C. VALENCIANA

la torrà
Programaa medida
[an error occurred while processing this directive]
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad
De pronto, los partidos políticos valencianos han pensado en crear “foros” y “espacios” donde escuchar al ciudadano y saber de sus cuitas. Con su ayuda, pretenden hacer los programas electorales para la llamada a las urnas que se celebrará el próximo año.

Si fuera cierto, no se pondrían a ello en vísperas de las elecciones pero concedámosles el beneficio de la duda, hagamos como que creemos que lo llevan pensando toda la vida y digamos que solo ahora se han lanzado.

La tendencia de esa consulta ciudadana, aunque nos la intenten vender de otra forma, es una adaptación del formulario “Nos interesa su opinión” que podemos encontrar en hoteles o restaurantes. No se trata de que realmente les preocupe nuestra situación sino la suya, es decir, que las respuestas les digan cómo aumentar sus beneficios. Eso es lo que pretende cualquier político que se anuncie como un ser sensible a la voz popular. Esa voz no está nunca ni en Consejos de Administración de empresas estatales ni en cargos sociales de relevancia ni en la cúspide de entidades que trabajan para las instituciones públicas.

Si el interés por la escucha fuera cierto, suprimirían la figura de los “asesores”, un chollo mayúsculo a costa del erario público y sin apenas dar cuentas a nadie. Eliminados los parásitos de la Administración, se rodearían de “consultores” ciudadanos, esto es, personas que sin cobrar orientaran al político en aras del bien común. La razón es que, desde el momento en que se cobra por asesorar, la tentación de decir a quien paga aquello que está deseando escuchar, es grande.

Sin embargo, resulta mucho más creíble que esas cuestiones sugeridas por los ciudadanos se terminen convirtiendo en programas electorales, habida cuenta de que les va la supervivencia en ello; el problema es que ese programa no tiene como objetivo el bien común sino el bien más apoyado y, por ello, más votado. En resumen: es un programa electoral realizado con precisión para conseguir que muchos compren, de forma similar al estudio de mercado que se hace para adaptar un producto a su consumidor.

Aparentemente es lo mismo un programa apoyado por la mayoría y un programa que busca el bien común pero no lo es. La diferencia es que una mayoría bien jaleada puede pedir un Hitler. Y eso, a mi entender, dista mucho del bien común.



 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad