Ximo Puig no tiene previsto señalar sucesor en la nueva ejecutiva del PSPV

Ximo Puig, el pasado 16, tras ganar las primarias del PSPV.
Ximo Puig, el pasado 16, tras ganar las primarias del PSPV. / J. Monzo

El líder socialista evitará nombrar un heredero y difuminará el puesto de número dos entre la portavocía y la secretaría política

FERRIOL MOYA VALENCIA.

Ximo Puig anunció a principios de julio, recién iniciada la carrera de las primarias con Rafa García que no acumularía más de dos mandatos como presidente de la Generalitat ni como líder de los socialistas valencianos. Su triunfo del pasado día 16 abre la puerta a un segundo mandato como secretario general del PSPV, que se plasmará en la elección de la nueva ejecutiva que tendrá lugar este próximo fin de semana en Elche. Pero, atendiendo a su propio compromiso, el dirigente socialista no volverá a presentarse a la secretaría general.

La confección de la nueva dirección de los socialistas valencianos podría ser, por tanto, un buen momento para que Puig señalara a un heredero, es decir, a aquel cargo del partido que asumiría nuevas responsabilidades con vistas a convertirse, el día de mañana, en el candidato oficialista al liderazgo del partido. Las primarias del PSPV han puesto de manifiesto el papel relevante que han jugado en el triunfo de Puig dos jóvenes alcaldes socialistas, como son el de Ontinyent -que también es presidente de la Diputación-, Jorge Rodríguez, y el de Mislata, Carlos Fernández Bielsa. Uno y otro han sido señalados ya, por el propio entorno de Puig, como nuevas referencias de poder en la ejecutiva que verá la luz el sábado.

Rodríguez y Bielsa son dos de los nombres llamados a asumir más peso en la nueva dirección de Puig

¿Pero Puig señalará a un número dos? ¿Quiere dejar claro, con la composición de la nueva dirección, quién está llamado a asumir en el futuro una posición de referencia? Las fuentes del entorno del líder del PSPV consultadas por este diario consideran que, a día de hoy, Puig no tiene ninguna intención de señalar con la composición de la nueva dirección a un sucesor. El líder socialista anunció en la misma campaña de primarias la creación de dos puestos en la ejecutivas que podrían identificar a algunos de los nuevos pesos pesados del partido: una secretaría política para dar más voz al partido -invisibilizado bajo la acción del Consell desde junio de 2015- y una oficina del portavoz, que actúe de voz del partido y de nexo de unión con el Consell. De la nueva ejecutiva se ha dicho que tendrá un carácter muy municipalista, de manera que alguno de estos puestos, o los dos, podrían estar ocupados por alcaldes del partido.

Con todo, la intención de Puig -según estas fuentes- pasa por difuminar la condición de número dos del partido. La experiencia de la última ejecutiva, con un vicesecretario general, Francesc Romeu, que ni ejerció de portavoz de la dirección ni tuvo nunca la consideración de mano derecha de Puig, advierte de la importancia de la decisión que se tome.

Romeu, es cierto, fue un número dos 'forzado', al que se le concedió visibilidad no porque se confiara en él, sino por el acuerdo que permitió que sus apoyos avalaran a Puig en 2012. No era de Puig ni lo ha sido nunca. ¿Y Rodríguez o Bielsa? Lo cierto es que ni el presidente de la Diputación ni el alcalde de Mislata han formado parte nunca de lo que se considera el núcleo duro del líder del PSPV -con un amplia presencia de cargos socialistas de Gandia-.

¿Significa eso que ninguno de los dos está llamado a convertirse en heredero? Con una carrera a tan largo plazo, y con unas elecciones -las de 2019- por el medio, resultaría gratuito especular al respecto. En cualquier caso, el entorno de Puig da por hecho que quienes quieran empezar a tomar posiciones para cuando llegue ese momento, el del paso atrás de Puig, se equivocarán si piensan que la composición de la nueva dirección del PSPV dará pistas.

En la ejecutiva que saldrá de Alicante se esperan cambios importantes y un grado de renovación significativo -porque así lo anunció el propio Puig. Alfred Boix parece llamado a dejar la vicesecretaría de Organización y una de sus personas de confianza, la diputada ilicitana Toñi Serna, podría asumir galones -igual que lo harán Rodríguez y Bielsa-. Pero, probablemente, con un formato de contrapeso que evite que ninguno de ellos aparezca como ganador de una carrera que Puig, por ahora, no quiere que arranque.

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