Ximo Puig pide que se aparten quienes no son capaces de dialogar sobre Cataluña

Ximo Puig, en el Fórum Europa. / Efe

El jefe del Consell propone cambios en la Constitución y una mesa de negociación entre Gobierno central y Govern

JOAN MOLANO / EFEValencia

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha calificado este 2 de octubre como “un punto de partida” tras la situación vivida en Cataluña por el referéndum ilegal. Lo ha definido así a pesar de que “ayer pareciera un punto de llegada”. El problema territorial “en su conjunto” ha centrado la conferencia del jefe del Consell en el Forum Europa Tribuna Mediterránea y ha ofrecido tres vías para solucionarlo. La primera, “constituir una mesa de diálogo entre Gobierno de España y Generalitat de Cataluña. La segunda, “abordar la reforma constitucional tantas veces aparcada” y la tercera, “impulsar de forma inmediata la reforma del sistema de financiación como primera condición para el resto de reformas”.

Puig ha solicitado “una mesa de diálogo sincero, sin líneas rojas”, en la que “se abandonen los maniqueísmos” y que se lleve a cabo “tomando como base el Estatuto de Autonomía impugnado por el Tribunal Constitucional” porque “es el último espacio de acuerdo que ha existido y parece razonable que empecemos a hablar desde este”. En cuanto a la reforma de la Constitución, el jefe del Consell apuesta por “la modificación de su título VIII” y porque el cambio en la Carta Magna deje de “formar solo parte de los discursos para pasar a entrar en la agenda política inmediata”. “Una reforma que permita conjugar la diversidad territorial con distintas manifestaciones, con hechos lingüísticos y culturales diferentes que han de ser también los de la administración central”, ha señalado.

Sobre el tercer puente que ha planteado Puig, la reforma del modelo de financiación, ha mostrado su deseo de que se active “inmediatamente” y ha considerado que “no es necesario más tiempo para actuar, más bien lo contrario, llegamos demasiado tarde”. En este sentido, el presidente de la Generalitat ha querido recalcar que esta medida se debe adoptar “sin caer en la tentación de que los problemas singulares nos desvíen de una solución que ha de ser conjunta” y ha celebrado la rectificación del Gobierno central “a las informaciones que aseguraban que se estudiaba un cupo catalán como posible respuesta a la crisis actual”. “No estaríamos entendiendo nada si intentáramos solucionar el agravio a un territorio agraviando al resto”, ha dicho.

"Fractura más grande"

Puig ha asegurado hoy que "la fractura" entre España y Cataluña no solo "sigue" sino que ayer "se hizo más grande" y ha considerado que si los actores del proceso catalán "no son capaces de dialogar, deben apartarse".

En su intervención ha asegurado que hoy es "necesariamente un punto de partida", tras haber asistido ayer "al mayor fracaso de la política en toda nuestra democracia", en referencia a lo sucedido ayer en Cataluña.

Más información

Ha manifestado que las imágenes de ayer "cristalizan una ruptura emocional" pues, a su juicio, se dio "un paso atrás cuando había que dar pasos hacia adelante".

"Nunca la violencia es la respuesta a un problema político", ha afirmado en referencia a las cargas policiales en algunos colegios en los que se celebraban votaciones, y ha instado a "rebajar la tensión y recuperar el diálogo institucional", y a evitar "cuidadosamente la reivindicación de ganadores y perdedores".

Puig ha abogado por tender puentes y por fijar una agenda para solucionar la crisis territorial, que tenga en cuenta que no se puede afrontar el problema de Cataluña sin atender la crisis territorial en su conjunto, y que Cataluña no puede servir de excusa para detener las reformas que son necesarias.

En concreto, ha propuesto construir una mesa de diálogo "sincero y sin líneas rojas" entre el Gobierno de España y la Generalitat de Cataluña; abordar la reforma constitucional tantas veces aparcada, e impulsar de forma inmediata la reforma del sistema de financiación como primera condición para el resto de reformas.

El también líder del PSPV-PSOE ha afirmado que los valencianos contribuirán a tender todos los puentes necesarios para resolver un conflicto que, a su juicio, "es el reflejo más grave de un modelo territorial que está agotado".

"Si hay luz al final de túnel, y la hay, es en la vía del diálogo, de la palabra y del reencuentro", ha defendido Puig, quien cree que la clave para resolver esta crisis está "en ese proyecto común sin imposiciones".

Ha lamentado que se haya olvidado que "más allá de la legitimidad y de la legalidad, la fortaleza política más sólida es la que nace del acuerdo" y ha recordado que en democracia "no se vence, se convence".

"Hoy España no es la misma que ayer. Nos guste o no, España ha cambiado y tenemos la responsabilidad desde la política de cerrar heridas y buscar la España abierta, plural y respetuosa con todas sus formas de sentir y de ser", ha señalado.

El Estado de las Autonomías ha constituido uno de los grandes éxitos de la España de nuestro tiempo, según Puig, pero cree que para que siga siendo un gran activo es necesario articular un Estado federal.

"Esta es mi opinión, pero hay otras. Y se deben discutir. Lo que no tiene sentido es el inmovilismo", ha manifestado.

Fotos

Vídeos