Un valenciano recibe un 50% menos de inversiones del Consell que un castellonense

Vicent Soler y Mónica Oltra durante la presentación de los presupuestos. /EFE
Vicent Soler y Mónica Oltra durante la presentación de los presupuestos. / EFE

Los presupuestos de la Generalitat reflejan que a un habitante de Castellón le corresponde 110 euros, frente a los 73,5 de uno de Valencia y los 81,3 de Alicante

Arturo Cervellera
ARTURO CERVELLERAValencia

Las cuentas de la Generalitat para 2018 que fueron presentadas el pasado martes evidencian el esfuerzo del Ejecutivo valenciano para que el presupuesto del próximo ejercicio tenga unas partidas más generosas. En total son casi 20,000 millones presupuestados, entre los que merece especial atención la dotación a inversiones, que también ha aumentado de forma significativa y que refleja que un habitante de la provincia de valencia recibe un 50% menos que un castellonense.

Los datos de los presupuestos de la Generalitat revelan que a un valenciano le corresponden 73,51 euros de inversiones frente a los 110,76 de un residente en Castellón y los 81,29 de uno de Alicante. La suma total de inversiones sin territorializar es de 333,5 millones, de las cuales le son asignadas 64,19 millones a Castellón (un 16% del total), 149,3 a Alicante (37,3%) y 187 a Valencia (46,7%).

Uno de los principales criterios que ha seguido Vicent Soler, conseller de Hacienda, y su equipo para decidir cuánto dinero invertir en cada región es el de la población. Por ello, tanto Valencia, con dos millones y medio de habitantes, como Alicante, con algo menos de dos millones de residentes, reciben muchos más fondos de la Generalitat, ya que acumulan un número mayor de habitantes. Sin embargo, la extensión del territorio y la densidad de población, que tiene la consecuencia de que es más costoso llevar los mismos servicios, también son otros dos factores a tener en cuenta para la distribución de fondos. Es en este punto donde la balanza se decanta hacia los algo menos de los 600.000 castellonenses, que logran una inversión bastante más elevada, en términos porcentuales, que sus compañeros de autonomía.

Las cuentas valencianas repiten algunos de los vicios de los presupuestos del Gobierno central

Resulta llamativo como en la distribución de las inversiones de la Generalitat se siguen algunos de los vicios en los que suele incurrir el Estado central a la hora de realizar sus propias cuentas. Históricamente la Comunitat, un territorio que representa alrededor del 10% de la población española y que suele recibir una inversión muy por debajo de este porcentaje. En los últimos presupuestos aprobados por el Gobierno presidido por Mariano Rajoy estuvieron por debajo del 7%.

Una situación que provoca que un valenciano reciba casi una cuarta parte que un castellano leonés y una tercera que un gallego. Esta situación ha sido denunciada en infinidad de ocasiones por el Consell que encabeza Ximo Puig y por los principales partidos políticos valencianos, que firmaron en Les Corts un manifiestos a favor de una financiación y unas inversiones justas par la Comunitat, e incluso ha llevado a formaciones como el PP de la Comunitat a reprochar a Madrid ciertos aspectos de las cuentas. Estas inercias son mucho menos acusadas en el caso de los presupuestos del Consell que los del Estado central pero sí que tienen en común que se premia a las regiones menos pobladas y se castiga a las más pobladas.

Aumento generalizado

Pese a las claras diferencias entre las tres provincias, todas ellas comparten una misma tendencia, que el Consell ha aportado más fondos que en otras ocasiones. Frente a los 91,84 millones presupuestados para la provincia de Alicante en 2017 el próximo ejercicio tendrá asignados casi 150. En el caso de Castellón pasa de 46,64 millones a 64 y Valencia de 131 a 187. Si atendemos a los datos que hacen referencia a toda la Comunitat, vemos como las inversiones sin territorializar han pasado del los 269,4 millones a los 333,5. Un incremento muy significativo, en torno al 20% y que siguen la tónica general de las cuentas de 2018.

El mayor esfuerzo inversor también ha contribuido a rebajar las diferencias entre algunos territorios. Castellón ha pasado de abarcar el 17,3% de las partidas a un 16%, mientras que Alicante transcurre del 34,1% al 37,28%. Pero de la misma forma la provincia de Valencia ha visto como ha salido perdiendo en este proceso y ha reducido su peso en casi dos puntos porcentuales. Una cifra que se refleja en que en 2017 tenía previsto recibir un 48,6% de las inversiones y en el próximo ejercicio esta cifra se verá reducida hasta el 46,7%.

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