Urdangarin alegará ante el Supremo su absoluta inocencia

Urdangarín, hace un año, tras declarar ante la Audiencia de Palma. / Enrique Calvo
Urdangarín, hace un año, tras declarar ante la Audiencia de Palma. / Enrique Calvo

El alto tribunal celebra mañana la vista de los recursos del 'caso Nóos', en el que el cuñado del Rey fue condenado a más de seis años cárcel

MELCHOR SÁIZ-PARDO

mAdrid. La defensa de Iñaki Urdangarin insistirá mañana ante el Tribunal Supremo en que el exduque de Palma es absolutamente inocente y reclamará su absolución por el 'caso Nóos', por el que fue condenado a 6 años y 3 meses de cárcel por la Audiencia Provincial de Palma. El cuñado del Rey se juega su futuro penitenciario en la vista de los recursos ante el Alto Tribunal. Si el Supremo mantiene la condena de primera instancia o la aumenta, tal y como reclama la Fiscalía que pide para él hasta diez años, el marido de la infanta Cristina podría ingresar en prisión. No obstante, el fallo del tribunal podría demorarse semanas, incluso meses, y será en última instancia el tribunal sentenciador, la Audiencia de Palma, la que decida sobre su entrada inmediata o no en la cárcel.

Mario Pascual Vives, el letrado de Urdangarin, no va a variar ni un ápice la estrategia procesal que mantuvo en primera instancia y que le valió a su cliente reducir de forma significativa la inicial petición de cárcel del fiscal Pedro Horrach de 19 años, pero que no le libró de una condena por dos delitos fiscales, prevaricación, malversación, fraude y tráfico de influencias.

En sus diferentes escritos ante el Supremo, Mario Pascual Vives ha adelantado que volverá a presentar a Urdangarin como una suerte de florero del Instituto Nóos, un 'embajador', que jamás controló las cuentas de esta institución y que tampoco estaba en los detalles de las adjudicaciones sin concurso por parte de los gobiernos valenciano (Valencia Summit) y balear ( Illes Balears Forum). «Un mediador sin conocimientos en Derecho Administrativo», que siempre tuvo «conciencia de que todo se hacía correcta y legalmente» en el seno del Instituto Nóos. Urdangarin, ignorante absoluto de «temas contables, financieros o fiscales» solo se limitó, según la defensa, a usar sus «contactos deportivos e institucionales» para conseguir organizar unos foros deportivos-turísticos que mejoraron la imagen de Valencia y Palma.

«No se puede demandar al olmo por no dar peras», llegó a afirmar en uno de sus recursos el abogado, en referencia a que no se puede condenar al marido de Cristina de Borbón por unas cuestiones que no eran de su competencia y de las que no se ocupó por su falta de preparación.

Solo Nóos

Otro de los ejes de la defensa de Urdangarin para combatir sobre todo las acusaciones de malversación y tráfico de influencias será que solo Nóos era capaz de organizar eventos deportivos-turísticos como los celebrados en Valencia y Barcelona, por lo que no cabe condena alguna por las adjudicaciones a dedo, soslayando los concursos públicos. «No consta que nadie haya organizado certámenes o congresos con el mismo o semejante objeto y similar asistencia», apuntó en otros de sus documentos Mario Pascual Vives, quien también va a defender la inocencia de su cliente en los dos delitos fiscales por los que fue condenado. Directamente, alegará que aquellos ilícitos no existieron y que se basan en meros cálculos de la Fiscalía y de Hacienda que pueden ser rebatidos.

Junto a Urdangarin fueron juzgadas otras 16 personas, entre ellas su esposa, la infanta Cristina, que fue absuelta, aunque la Audiencia de Palma sí que le consideró responsable civil a título lucrativo de 265.088 euros por los delitos de su marido. Solo Manos Limpias acusó a Cristina de Borbón. El pseudosindicato, casi desparecido por la investigación de sus chantaje (entre ellos a la propia infanta) no recurrió la sentencia, por lo que la absolución de la hija de don Juan Carlos es firme.

Además de Urdangarin fueron condenadas otras seis personas, entre ellas su socio en Nóos, Diego Torres, y el expresidente balear Jaume Matas. Torres, para el que la Fiscalía pidió hasta 16 años y medio y que también pide la absolución en el Supremo, fue condenado a ocho años y medio por prevaricación en concurso con falsedad, malversación, fraude a la administración pública, tráfico de influencias, un delito contra la Hacienda Pública y uno de blanqueo.

Por su parte Matas, que igualmente pedirá la anulación del fallo de Palma, fue sentenciado a tres años y ocho meses de prisión por un delito continuado de prevaricación en concurso medial con un delito de falsedad en documento público y con un delito de malversación de caudales públicos.

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