Turismo Valencia también destruyó documentos tras la llegada de Ribó

La fachada de la sede de la institución. / irena marsilla
La fachada de la sede de la institución. / irena marsilla

Los palés que se encontraban en un almacén con diferentes expedientes fueron eliminados en octubre de 2016, según el informe del organismo

A. RALLO VALENCIA.

El informe que Turismo Valencia ha elaborado para el juez del caso Taula destaca precisamente por su falta de concreción en numerosos aspectos. Contiene hechos llamativos como que ninguno de los responsables de la entidad conocía la existencia de la empresa Laterne o que se subraye que era el exdirector general Pedro Salinas el que daba las órdenes de pago a la empresa que supuestamente financió con dinero negro las campañas electorales del PP. De hecho, el dossier puede llevar a que el exdirectivo termine declarando en el juzgado de Instrucción número 18 de Valencia. Tampoco se descarta que acuda otra de las directivas señaladas.

El expediente enviado al juzgado invita a la sospecha acerca de la destrucción de documentación. El autor subraya que se compraron dos trituradoras un mes antes de las elecciones de 2015. Fue la última candidatura de Rita Barberá al Ayuntamiento de Valencia.

El juez investiga ahora un delito de blanqueo -donaciones de 1.000 euros a cambio de reintegros- en los meses previos a aquellas elecciones. Sin embargo, son los comicios de 2007 y la financiación ilegal del PP lo que ha llevado al instructor a solicitar información a Turismo Valencia. La Guardia Civil apunta a que desde allí se financió a Laterne con más de 600.000 euros.

No obstante, ninguno de los entrevistados aporta certeza acerca de qué documentación se eliminó realmente con los aparatos. Pudo ser de Laterne o de otras empresas porque Turismo Valencia desarrollaba cientos de acciones promocionales al año. El dossier pone el foco en que ese mismo año también se contrató a una sociedad para la destrucción de diferentes expedientes. Una vez más, se ignora el contenido. Parece que fue todo información promocional como, por ejemplo, guías.

Destruir documentación en una empresa es un procedimiento ciertamente habitual. Tan es así, que la propia Fundación Turismo Valencia ha seguido haciéndolo después de que Joan Ribó llegara a la alcaldía. En el mismo informe remitido al juzgado, se informa de que cuatro palés con cajas de documentación se enviaron ese mismo verano a unos almacenes en Ribarroja del Turia. Pero la orden de eliminar tres de ellos no se dio hasta octubre de 2016. Lo hizo la jefa de Contabilidad. Se trata de facturas y extractos bancarios aunque no se concreta más. En las instalaciones todavía queda un palé con información.

No hay que olvidar que uno de los empleados entrevistados aportó un informe jurídico que avala la destrucción de facturas y elementos contables cuando se cumplen los seis años desde su confección. Los hechos investigados ocurrieron supuestamente hace ahora diez años. De ahí la dificultad de las pesquisas.

El PSPV recordó ayer la sombra de la corrupción que arrastra la Fundación Turismo Valencia. La institución ya se vio salpicada por el caso Nóos y la financiación de parte de los seminarios que impartió Iñaki Urdangarin en Valencia. Finalmente, el exvicealcalde Alfonso Grau terminó absuelto de la acusación socialista. La sentencia de la Audiencia de Palma respaldó la actuación del organismo. La responsable del PSPV Sandra Gómez confía en que el juez depure las responsabilidades en este asunto. Y no se descarta que, en un futuro, se adopte alguna medida -previsiblemente despidos- en la entidad bajo sospecha.

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