El tripartito rechaza las más de 1.000 propuestas del PP y Ciudadanos se abstiene

Isabel Bonig, presidenta del PPCV, junto a Jorge Bellver durante el pleno de ayer. / Damian Torres
Isabel Bonig, presidenta del PPCV, junto a Jorge Bellver durante el pleno de ayer. / Damian Torres

Las cuatro formaciones critican a los populares por presentar tantas iniciativas con el único objetivo de bloquear el debate

A. CERVELLERA VALENCIA.

Todo el trabajo realizado por el PP en el debate de Política General materializado en 1.017 propuestas de resolución cayó ayer en saco roto. PSPV, Compromís y Podemos hicieron valer su mayoría en Les Corts para rechazar cada una de las iniciativas de los populares, mientras que Ciudadanos optó por abstenerse.

Estos escritos, que no tienen ningún tipo de consecuencia legislativa al sólo marcar una posición general de la cámara, incluían todo tipo de resoluciones. Algunas de ellas apostaban por instar al Ejecutivo a no subvencionar entidades que defiendan el proceso independentista catalán, aprobar una ley de tiempos máximos de espera en Sanidad, reducir puestos de libre designación por parte del Consell, eliminar la consellería de Transparencia o defender las reivindicaciones de los agricultores en materia hídrica. Pero los proyectos de los populares no han sido frenados por el hecho de que los diferentes partidos estén a favor o en contra de ellos de manera individual sino por cómo las han presentado desde el grupo popular. Que según el tripartido ha sido de manera masiva.

Los diferentes grupos parlamentarios han estado negociando durante las últimas semanas una forma de agilizar el debate de política general para buscar un modelo que se acerque al de otras comunidades autónomas. Entre las diferentes ideas expuestas se puso sobre la mesa la intención de que ninguno de los grupos presentase más de 100 iniciativas. Un punto que fue aceptado por PSPV, Compromís, Podemos y Ciudadanos pero que fue rechazado por el PP.

Debido a esta falta de consenso, el volumen de propuestas de resolución presentadas fue muy desigual. Mientras los populares aportaron más de un millar el resto de partidos optó por un centenar. Eva Ortiz, portavoz adjunta del PP, defendió el elevado número de iniciativas presentas por su grupo con el argumento de que la formación ha recogido estas peticiones «comarca a comarca» en encuentros con concejales y alcaldes de la formación y consideró una «vergüenza» que el tripartito y Ciudadanos se quejen de trabajar.

Manolo Mata, síndic del PSPV, arremetió contra los populares por intentar ralentizar el debate y recalcó que la política «no se hace a peso». Para el dirigente socialista un número tan grande de iniciativas no hace «ningún favor». En la misma línea se pronunció Mireia Mollà, portavoz adjunta de Compromís, que reprochó al PP «querer separarse del debate» y César Jiménez, diputado de Podemos, que recriminó a los populares su actitud de «bloqueo». Mari Carmen Sánchez, síndica de Ciudadanos, calificó la táctica del partido de Bonig de «huelga a la japonesa» y recalcó que es un «insulto» tanto a la cámara como a sus trabajadores y al propio Consell. Además, las cuatro formaciones apostaron por seguir buscando el consenso y adoptar un modelo que no implique tener que quedarse hasta altas horas de la noche votando las propuestas de resolución.

El partido que sí que logró pactar alguna de sus resoluciones fue Ciudadanos, que consiguió el apoyo del tripartito en una decena de medidas relativas a infraestructuras. Otros proyectos como la facilitación del proceso de emancipación de los jóvenes y el acceso a la vivienda fueron rechazadas.

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