Tibia bienvenida en Podemos

Irene Gómez, ayer en Les Corts. / EFE/BIEL ALIÑO
Irene Gómez, ayer en Les Corts. / EFE/BIEL ALIÑO

Diputadas moradas no asisten a la elección de Gómez, que promete el cargo «por los derechos de los valencianos de adopción» La nueva secretaria de Mesa de Les Corts recibe más votos en blanco de la cuenta

BURGUERA VALENCIA.

La paz en Podemos dura lo que dura un corto invierno, y como ya llegó la primavera, cierto sofoco se instaló ayer en la bancada morada. El grupo parlamentario dio una tibia bienvenida a su nueva diputada, Irene Gómez, a la sazón secretaria segunda de la Mesa de Les Corts, una especie de gran salto mortal hacia delante de una señoría debutante en el último tramo de la legislatura. La diputada acató la Constitución y el Estatuto de Autonomía «por los derechos sociales de los valencianos y las valencianas de adopción».

Sin embargo, las singulares maneras que cada podemista emplea para prometer el cargo no fue, en esta ocasión, el asunto más peculiar de la toma de posesión. Lo particular del acto estriba en que las cuentas de la votación no cuadraron en la aritmética parlamentaria. Apareció alguna papeleta en blanco de más, y algún escaño se quedó vacío, y tanto las ausencias como las abstenciones se atribuyeron a fuego amigo; es decir, al descontento entre los miembros de la formación morada.

Gómez sustituye al diputado Marc Pallarès, que renunció al escaño y a su puesto como secretario segundo de la Mesa por motivos familiares y profesionales para reincorporarse a la docencia en la Universitat Jaume I de Castellón. Nacida en Perú, Irene Gómez es licenciada en Derecho y doctorada en Derecho Constitucional por la UJI. Desde 2015, trabajó hasta ahora en el área legislativa del grupo parlamentario. Gómez tiene estudios en Administración y Finanzas y un postgrado en igualdad y género por la UJI. Fue presidenta de la asociación de mujeres inmigrantes Castellón-Almuinca. A lo largo de su carrera, ha trabajado en la Fundación Isonomia en el departamento de proyectos internacionales. A nivel orgánico es la secretaria de finanzas.

Diputados podemistas admiten que la votación, en urna y secreta, se saldó con apoyos insuficientes

Su entrada como diputada era lo esperado tras la salida de Pallarés. Otra cosa es su incorporación como secretaria de la Mesa de Les Corts, una decisión que ha generado cierto debate interno dentro del grupo parlamentario. A la hora de votar la propuesta de que Gómez se incorporase a la Mesa de Les Corts varias diputadas de Podemos no han asistido al pleno (Beatriz Gascó y Cristina Cabedo), al que se han incorporado posteriormente, algo sorprendente teniendo en cuenta, según fuentes del tripartito, que la dirección del grupo parlamentario de Podemos no tenía claro el resultado de la votación.

Finalmente, Irene Gómez recibió 48 votos a favor, 36 han sido en blanco y uno nulo en una votación secreta y en urna, lo que permitía no acatar la disciplina de grupo.

Y efectivamente, no pasaron desapercibidos ni las ausencias ni que el número de votos en blanco no cuadrase exactamente con la cantidad de diputados de PP y Ciudadanos presentes en ese momento en la Cámara.

«Uno (de los votos) se ha descontrolado o faltaba», admitieron fuentes socialistas, mientras que desde Compromís señalaron que les fallaban las cuentas «en el ala derecha» del hemiciclo: «Bueno... Faltaban muchos de los dos bandos».

Los populares también incidieron en que algunos parlamentarios morados habían mostrado previamente sus reservas a votar a Gómez, mientras que en los escaños vinculados a Ciudadanos advirtieron de que la situación generada durante la votación era «muy llamativa». Igualmente, desde el sector naranja de la bancada de Les Corts recordaron que al inicio de la legislatura se pactó que las votaciones de los cargos de la Mesa de la Cámara serían por unanimidad. Esa sintonía no se produjo. No obstante, que el PP votase en blanco, algo que se sabía previamente, lo que permitía que los podemistas disconformes pudiesen hacerlo también sin que se les pudiese atribuir directamente su falta de apoyo a la candidata morada.

Desde la dirección del grupo parlamentario de Podemos ni descartaron ni admitieron el descuadre de la votación. «Ya está en la Mesa, que es de lo que se trataba», indicó una de sus señorías podemistas más cercanas a la nueva secretaria de Les Corts, mientras que desde otros escaños morados se admitió la escasez de apoyos entre las propias filas del grupo.

Las tensiones internas han sido el pan de cada día en el grupo parlamentario de Podemos desde el arranque de la legislatura. La primera tránsfuga registrada en las cámaras parlamentarias regionales del país desde las elecciones de 2015 fue Covadonga Peremarch. La tensión entre una parte de los diputados y la anterior dirección del grupo cristalizó en las primarias celebradas el año pasado, cuando Antonio Estañ se impuso al resto de candidaturas para ser secretario general de Podemos en la Comunitat y asumió el papel de síndic en sustitución de Antonio Montiel, que pasó a ser diputado raso.

Fotos

Vídeos