Sanz ve una «barbaridad» que una Constitución genere agravios

Pedro Sanz.
Pedro Sanz. / efe/j. martín

El vicepresidente del Senado critica en Valencia que se pida reformar la Carta Magna para beneficiar a unos territorios frente a otros

EFE

valencia. El vicepresidente primero del Senado, Pedro Sanz (PP), calificó ayer de «barbaridad» que se pida una reforma de la Constitución que pueda ofrecer privilegios y generar agravios según donde se viva y aseguró que una reivindicación de asimetría «es más que cuestionable».

En la inauguración de los cursos de verano sobre «Nuevos desafíos constitucionales, problemas actuales y soluciones jurídicas» de la Universidad Católica de Valencia (UCV), Sanz añadió que esas demandas «se dan de bruces con un principio tan básico de la democracia como el de la igualdad de derechos de todos los ciudadanos».

«Se oyen voces de reforma de la Constitución para beneficiar a unos territorios en favor de otros para rendirse a chantajes desde el oportunismo político. Aprovecho este foro para mostrar mi absoluto rechazo ante tal barbaridad. No entiendo una Constitución que pueda ofrece privilegios y genere agravios dependiendo donde se viva. Me parece, pues, que la reivindicación de asimetría es más que cuestionable», afirmó.

En su conferencia «El Senado. Cámara Territorial de nuestro Estado Autonómico» explicó que la Constitución no establece ningún sistema de organización territorial sino que fija unas pautas, remarcó la Cámara Alta en un comunicado.

«Muchas veces se critica a nuestros constituyentes por esta formulación vaga. Sin embargo, quienes así lo hacen parecen olvidar las exigencias tan contradictorias que hubo que resolver para alcanzar este consenso básico. Sin Constitución, no tendríamos ahora un Estado de las Autonomías», sentenció.

Pedro Sanz consideró que el Senado debería ayudar a la realización armónica de los principios enunciados en el artículo 2 de la Constitución: unidad, autonomía y solidaridad. «El Senado siempre ha cumplido con todas y cada una de las funciones que integran el catálogo de los Parlamentos democráticos: legislativa, presupuestaria, de control e impulso político, de autorización de tratados internacionales, o de elección de los miembros de otros órganos del Estado», indicó.

En su opinión, el Senado debe ser un instrumento útil al servicio de la cooperación y la coordinación de las Comunidades Autónomas entre sí y con el Estado y servir de cauce para la participación de las CC AA en asuntos de la política nacional que les afectan y, muy en especial, los que se derivan de la condición de país miembro de la Unión Europea. «Entiendo perfectamente que el Senado no les guste nada a ni a independentistas ni a populistas. Y hasta puedo entender que, casi sistemáticamente, se opongan a todos los intentos que hemos hecho para reformarlo. Porque, si quieres romper algo, es lógico que rechaces todo lo que contribuya a hacerlo más fuerte», remachó.

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