Santamaría arropa al PPCV y pide un pacto para reformar la financiación

La vicepresidenta Sáenz de Santamaría ayer junto a la líder del PPCV, Isabel Bonig. / damián torres
La vicepresidenta Sáenz de Santamaría ayer junto a la líder del PPCV, Isabel Bonig. / damián torres

La vicepresidenta presenta a Bonig en una conferencia en la que la líder regional apuesta por una masiva bajada de los impuestos autonómicos

F. RICÓS VALENCIA.

Justo una semana después de que el PPCV volviera a quedar marcado por el estigma de la financiación ilegal tras las declaraciones de Ricardo Costa en el juicio del caso Gürtel que se celebra en la Audiencia Nacional, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, mostró ayer su respaldo tanto a Isabel Bonig como a los populares valencianos. La número dos del Ejecutivo central presentó a la líder regional del PP en la conferencia que impartió en el Fórum Europa Tribuna Mediterránea, anunció el nombramiento del diputado valenciano Rubén Moreno como secretario de Estado de Relaciones con las Cortes y mantuvo un prolongado encuentro con una veintena de empresarios tras la petición que le trasladó Bonig hace semanas.

Sáenz de Santamaría calificó a la líder del PPCV como una política «por convicción y con condiciones, fiel a sus ideas, que proviene de la política municipal, la que curte. Una mujer con perseverancia y entrega que asumió el mando del partido en un momento delicado».

La vicepresidenta aseguró que la Comunitat «es una de las locomotoras económicas de España» en la que «el PPCV ha desempeñado un papel muy importante porque desde 1996 ha ganado todas las elecciones» y atribuyó el crecimiento económico valenciano «a la determinación de las políticas que hemos llevado a cabo».

«El PPCV juega un gran papel porque desde 1996 gana todas las elecciones»

Sáenz de Santamaría aseguró que una vez afianzada la recuperación económica «es el momento para abordar la necesaria financiación autonómica y local». Para ello realizó un llamamiento con el fin de llegar a un pacto, puesto que «una norma de este calado nos obliga a todos a la responsabilidad de trabajar».

«La lealtad institucional y la cooperación son fundamentales para que el modelo de Estado funcione y si hay voluntad, que yo creo que la hay, podemos tener nuevo modelo de financiación», incidió.

En este sentido, el portavoz del PSPV, Jorge Rodríguez, declaró que le hubiera gustado que Sáenz de Santamaría hubiese concretado de manera clara el modelo de financiación que va a defender el PP.

Por otro lado, la vicepresidenta aseguró que cuando se aprueben los presupuestos de 2018 las autonomías recibirán más de 4.000 millones de euros adicionales en financiación y señaló que de los 43.213 millones que el Gobierno ha inyectado con el FLA desde 2012, el 21 % se ha destinado a la Generalitat. También indicó que el Consell se ha ahorrado «11.400 millones de euros en el pago de intereses».

Esta afirmación no gustó al conseller de Hacienda, Vicent Soler, que aseguró que los valencianos han tenido que pagar desde 2012 casi 2.000 millones en intereses por préstamos del Gobierno. Unos préstamos, como el FLA, que se acabarán cuando entre en funcionamiento el nuevo sistema de financiación autonómica, aseguró el ministro de Hacienda. En este sentido, Cristóbal Montoro abrió la puerta a estudiar qué se hace con la deuda de las autonomías.

La vicepresidenta subrayó el compromiso del Gobierno con la construcción del corredor mediterráneo que cuenta , dijo, con una inversión estimada de 22.437 millones de euros, «del que ya se han ejecutado 13.893 millones, un 62 %, y que nos reafirmará como el país de Europa con mejores infraestructuras».

Santamaría destacó que Bonig sabe qué es pelear por el corredor mediterráneo y afirmó que «su liderazgo en el partido servirá para mejorar la vida de los valencianos».

En este sentido, la líder del PPCV desveló las líneas de su proyecto de cara a la cita con las urnas de 2019, aunqueen ningún momento se proclamó candidata. Isabel Bonig anunció una «masiva rebaja» de impuestos autonómicos, la reforma del sector público para eliminar «todos los chiringuitos» del tripartito, la libertad de elección de centro educativo para los padres e inmersión lingüística «en inglés», además de favorecer medidas para aumentar la natalidad con ayudas fiscales.

Bonig, dijo, se propone rebajar los impuestos «para hacer de esta tierra un polo de atracción de inversiones». Anunció que pretende acabar con el impuesto de sucesiones y donaciones, el de patrimonio y quiere establecer una escala progresiva en el de transmisiones patrimoniales.

Bonig se comprometió a acabar con las listas de espera en Sanidad «y a blindar por ley el tiempo máximo de espera en atención sanitaria especializada».

Otra de las apuestas que desveló fue la puesta en marcha de un plan demográfico para fomentar la natalidad. Para ello implantará «coeficientes de reducción en el tramo autonómico del IRPF por cada hijo a cargo, desde el primer hijo, con 600 euros de deducción durante cinco años».

Dijo que al Consell «le sobra ideología y le falta gestión» y criticó su intento de alterar sociológicamente a los valencianos «para extender ideas que siempre han sido minoritarias para perpetuarse en el poder».

«Este partido y esta presidenta tienen el valor de continuar trabajando, ganar y gobernar la Comunitat Valenciana en 2019», sentenció Bonig.

La presidenta del PP, no obstante, no se pronunció sobre González Pons o María José Catalá como candidatos a la alcaldía de Valencia. Ambas «son magníficas» opciones que cuentan con su total confianza, dijo. No obstante señaló que buscarán el mejor candidato para ganar en Valencia.

«Después de lo que hemos pasado, estamos de pie y dispuestos a batallar y digo que vamos a ganar y gobernar», afirmó la presidenta popular.

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