Sánchez y Puig escenifican una reconciliación forzada en el congreso del PSPV

Diálogo. Sánchez y Puig hablaron durante todo el acto de ayer en Elche. / efe

El líder del PSOE cierra heridas y elogia al dirigente valenciano: «Ximo, tú eres mi secretario general y tienes todo mi apoyo»

FERRIOL MOYA

elche. Ximo Puig y Pedro Sánchez dejaron de lado, al menos ayer, las profundas diferencias que han venido exhibiendo durante los últimos meses. La jornada de apertura del XIII congreso de los socialistas valencianos que se celebra en Elche permitió visualizar una tregua en el pulso que han mantenido ambos: Puig apostó por Díaz en las primarias federales, y perdió. Y Sánchez avaló la candidatura de Rafa García para tratar de derribar a Puig, y no lo logró.

Así que uno y otro decidieron abrir un paréntesis, olvidar desconfianzas, y ofrecer imagen de cohesión, la primera en prácticamente un año -Puig dimitió en septiembre de 2016 de la ejecutiva federal y forzó la caída de Sánchez en el comité federal del 1 de octubre-. Ayer, Puig y Sánchez entraron juntos en el recinto ferial alicantino en el que se celebra el cónclave socialista. Un gesto dirigido a cerrar filas, y también para evitar la tentación de que alguien quisiera comparar el respaldo a uno y a otro por separado. Al llegar a la tribuna, la imagen de Sánchez levantando la mano del reelegido secretario general del PSPV, pretendió ser la del fin de la batalla. Al proclamarse el triunfo de Puig en las primarias, nuevo abrazo y más reconocimiento. Gestos que no ocultan que los próximos congresos provinciales y comarcales del PSPV pueden terminar demostrando que la pugna entre la cuarta planta de Blanquerías y los sanchistas sigue viva.

El foco de la primera jornada del congreso «doce más uno», como lo bautizó el responsable de Organización saliente, Alfred Boix, estaba en la intervención de Sánchez. Al líder del PSOE le tocaba enviar un mensaje a una organización que parece decidida a marcar distancias con la dirección federal, quizá con la intención de acabar evitando otra desautorización como aquella por parte de Madrid que terminó echando por tierra la propuesta de 'Entesa' de los tres partidos del Botánico para el Senado en las generales del 26-J. Una de las enmiendas presentadas a este congreso defiende explícitamente que los socialistas valencianos rompan con la dirección federal y pasen a mantener una relación de partido federado, como el PSC,

Sánchez quiso cerrar heridas. «Tú eres mi secretario general, Ximo», proclamó nada más tomar la palabra. El secretario general del PSOE se dirigió al líder de los socialistas valencianos para garantizarle su apoyo «y el de todos los socialistas de España, para que en las elecciones de 2019 puedas consolidar el Gobierno progresista que presides». Un respaldo inequívoco.

El líder del PSOE felicitó a Puig por su triunfo n las primarias, pero también a García. De hecho, Sánchez aludió a que «los medios de comunicación conservadores» -aunque el análisis ha sido generalizado y coincidente en toda la prensa- se han preguntado quién ganó y quién perdió el proceso. El líder socialista se contestó a sí mismo y proclamó que las primarias «legitiman a los 18.000 militantes del PSPV. El único ganador es el PSPV».

Sánchez no entró en ese debate sobre la mayor autonomía que reclama el socialismo valenciano. Pero sí pareció querer cerrar todas las puertas para justificar esa postura. Lo hizo remarcando el interés de su partido por el Arco Mediterráneo, destacando la fortaleza económica, la capacidad turística y el potencial exportador de ese territorio. «Nosotros somos la izquierda útil», remarcó. Sánchez, en un discurso de claro perfil valenciano, dijo que el PSOE apostará por la «finalización del corredor mediterráneo, acabará con el déficit inversor de la Comunitat, reformará el sistema de financiación autonómica, impulsará un modelo económico comprometido con el medio ambiente y propiciará que el Mediterráneo sea una tierra de acogida para los refugiados, como lo ha intentado el Consell de Ximo Puig».

Sánchez no escatimó elogios hacia la gestión del Gobierno valenciano. «Cuando gobernemos, haremos como aquí ha hecho el Gobierno de Ximo Puig: unir lo que la derecha quebró» Remarcó que todos los «parámetros económicos» muestran que la Comunitat crece por encima de la media española. Pero no es suficiente, dijo. El líder del PSOE subrayó que la Generalitat ha eliminado el copago, los alumnos tienen los libros gratuitos -dijo- y las universidades cuentan con más becas. Y si no se han logrado más cosas, vino a explicar, es «porque el Gobierno de Mariano Rajoy se niega a reformar la financiación autonómica y mantiene una regla de gasto que limita las capacidades de las comunidades autónomas y los ayuntamientos».

El líder del PSOE, en el transcurso de una intervención en la que obvió los reveses judiciales que ha sufrido el Consell de Puig y Oltra en las últimas fechas -con especial incidencia en el decreto del plurilingüismo- sí cargó contra el Ejecutivo de Rajoy. Recordó que ha sido el primer presidente en declarar ante un tribunal por la financiación, la crisis territorial de España y la precariedad laboral. Sobre el debate territorial, Sánchez dijo que España es una «nación de naciones» y que el «federalismo que defiende el socialismo valenciano y español es el futuro» frente al pasado que representa, consideró, el centralismo y la España uniforme del PP.

Sánchez apostó por unir a la izquierda «en torno a este nuevo PSOE», que representa, dijo, la izquierda valiente. «Somos la izquierda, y por eso a la derecha siempre la miraremos de frente», zanjó.

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