Rivera acusa al «partido de Puig» de tener doble discurso en la financiación

Albert Rivera, ayer, se hace un selfi con una joven en la falla de Convento Jerusalén. / jesús signes
Albert Rivera, ayer, se hace un selfi con una joven en la falla de Convento Jerusalén. / jesús signes

El líder de Ciudadanos refuerza la figura de Fernando Giner, de quien destaca el «gran trabajo» realizado en el Ayuntamiento

F. RICÓS VALENCIA.

La presencia de Albert Rivera en la falla Convento Jerusalén levantó revuelo entre el gentío que al mediodía de ayer visitaba el monumento. Fotos, fotos y más fotos con los móviles. Palabras de cariño y expresiones de apoyo como «a por ellos» se oían mientras el presidente de Ciudadanos avanzaba alrededor del catafalco y saludaba de vez en cuando. También se tuvo que escuchar un par de gritos en contra. Va en el sueldo. La comisión celebra este año su 125 aniversario y la fallera mayor, María Jesús García, bajo la mirada del presidente, Santiago Ballester, impuso el líder de la formación naranja la insignia conmemorativa de la efeméride.

Rivera aterrizó en Valencia para ver esta falla, acudir al Ayuntamiento y deleitarse con la mascletà. Y a renglón seguido marcharse rumbo a Londres, aseguraron fuentes de su partido. El dirigente se paró, para atender a los medios, junto a una escena del monumento en la que Mónica Oltra y Ximo Puig intentan pescar sin sedal en la financiación autonómica. Quiso poner en evidencia la contradicción de los socialistas al reclamar una mejora de la financiación autonómicas mientras se mantienen los privilegios para vascos y navarros.

«Ciudadanos fue el único partido que votó en contra del cupo vasco, mientras que el partido de Ximo Puig votó a favor -dijo-. Creo que muchos valencianos no estarán de acuerdo con este privilegio y seguramente tampoco muchos españoles».

Rivera recuerda que el proceso de selección de listas y candidatos está sujeto a primarias Subraya que el actual sistema de financiación «perjudica a comunidades como la valenciana»

Rivera reclamó «una nueva ley de financiación justa y transparente» para «toda España», por la que todo el mundo sepa cuánto ingresa el Estado y las comunidades autónomas». El líder de Cs aseguró que el problema «es que los barones territoriales del PSOE no se ponen de acuerdo». Así señaló que Puig «dice una cosa y Susana Díaz y Miquel Iceta otra», aunque el PP actúa, recalcó, «exactamente igual» que los socialistas.

Recordó que en el pacto investidura con el PP se incluyó «una nueva ley de financiación», pero los populares llevan cuatro años manteniendo un modelo, el que aprobó el PSOE de Rodríguez Zapatero, que «perjudica a algunas comunidades como la valenciana».

Albert Rivera destacó la labor de su partido en las instituciones valencianas, algo que se ve reflejado en el crecimiento del partido -un 30% más de militancia en los últimos seis meses- y en las encuestas. El líder de Ciudadanos destacó «el gran trabajo» que Fernando Giner está realizando al frente del grupo municipal en el Ayuntamiento de Valencia, aunque en todo momento se ciñó al guion para recordar que las candidaturas, en este caso a la alcaldía, están sujetas a un proceso de primarias. Y claro, Giner tendrá que superar ese proceso, como ya hizo en 2015. «No confirmo a nadie porque hay primarias», reiteró.

El líder de la formación naranja se mostró esperanzado en que su partido «pueda gobernar en un futuro Valencia, Alicante y Castellón», pero también en la Comunitat Valenciana e insistió en que en Cs tienen «la sana costumbre de hacer primarias», por lo que serán los militantes los que elijan a los candidatos. No se pronunció ni a favor de la alicantina Mari Carmen Sánchez, la síndica del grupo naranja en Les Corts, ni de Toni Cantó, el diputado nacional por Valencia, para ocupar la candidatura a la Generalitat y volvió a apelar a las primarias.

Además de recriminar al PSOE su falta de criterio con la financiación, le reclamó que «reflexione» y «recapacite» y que antes de derogar la prisión permanente revisable, espere a que se pronuncie el Tribunal Constitucional sobre el recurso que los propios socialistas plantearon. «Si el Tribunal resuelve que es constitucional seguirá vigente y si no, habrá que adaptarlo, pero me parece que derogar en caliente y mantener una posición que ni siquiera une a los votantes del PSOE no fue lo más sensato», indicó. «Sentí bastante bochorno al escuchar al portavoz del PSOE decir que las víctimas sentían rencor y enfrentamiento» y destacó que los padres de los menores asesinados «lo único que piden es que se haga justicia».

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