Costa declara que se pagó en dinero negro campañas de Castedo, Fabra y Pedrosa

Costa declara que se pagó en dinero negro campañas de Castedo, Fabra y Pedrosa

El ex secretario general del PPCV acusa a Camps pero desvincula a la dirección nacional del partido

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

Una «profunda reflexión» con su familia, en especial con su mujer, que le ha acompañado desde el primer día del juicio, llevaron hoy a Ricardo Costa a cambiar su estrategia en el juicio por la presunta financiación irregular del PP de la Comunidad Valenciana. Las declaraciones previas de «los tres de la Gürtel», Francisco Correa, Pablo Crespo y Álvaro Pérez, 'el Bigotes', no dejaban otra salida al ex secretario general del partido entre 2007 y 2009 que asumir unos hechos por los que se enfrenta a siete años y nueves meses de prisión.

Costa, de 45 años, negó las acusaciones en mayo de 2012 durante la fase de instrucción porque se encontraba «en condiciones muy complejas profesionales, personales y anímicas». Pero hoy, vista la deriva del juicio, decidió contar su verdad. Señalado por su responsabilidad en los pagos en B de las campañas electorales de 2007 y 2008, tal y como admitieron ante la Fiscalía los empresarios acusados, Costa se convirtió oficialmente en un arrepentido de 'Gürtel'.

Esta suerte de redención del hermano del exministro 'aznarista' Juan Costa comenzó minutos después de sentarse frente al juez José María Vázquez Honrrubia. «Sí, es cierto que el PP (valenciano) se ha financiado con dinero negro», aseguró.

«Yo me entero en 2005 que las campañas las pagan empresarios que han recibido adjudicaciones de la Generalitat (valenciana). Era un sistema de financiación preestablecido porque la gerente (del partido) Cristina Ibáñez (acusada en la causa) me comunica que el vicepresidente del Gobierno Víctor Campos ingresaba dinero en efectivo de empresarios en sucursales del (banco) Santander de Valencia por un máximo de 3.000 euros ya que la ley de partidos no permitía realizar donaciones anónimas superiores a esa cantidad», declaró.

«Campos (que no está acusado) me muestra en su despacho unos sobres con dinero en efectivo de los empresarios. Me dijo que es un encargo de Francisco Camps (expresidente) y del entonces consejero Juan Cotino (expresidente de las Cortes Valencianas y ex director general de la Policía)», añadió Costa, que precisó que comentó estas circunstancias al extesorero nacional Luis Bárcenas y éste rechazó, dijo, ese modo de financiación. «No queremos un Filesa II en el PP», le respondió en referencia al 'caso Filesa' que salpicó al PSOE de Felipe González.

Esta mención generosa sobre Bárcenas coincide con el 'olvido' de Costa sobre la posible malversación que podrían haber incurrido los empresarios financiadores a cambio de recibir contratos amañados. Un delito que en el caso de alcanzar a Camps no estaría prescrito, al menos para la campaña electoral de 2008.

Constructores y senadores

Estos constructores son Gabriel Batalla (Lubasa), Enrique Gimeno (Facsa y Aguas de Castellón), Antonio y Alejandro Pons (Piaf), Tomás y Rafael Martínez (Padelsa, CHM y Villalba), Enrique Ortiz y José Francisco Bevía (Grupo Civica), Vicente Cotino (Sedesa) y José Fresquet (Padelsa). Todos ellos se enfrentaban a entre cuatro y seis años, y ahora evitarán la prisión tras el acuerdo.

Costa relató que en las municipales de 2007 se pagó dinero negro en sobres para la campaña de la alcaldesa de Alicante Sonia Castedo, a través de Piaf para la alcaldía de Castellón (Alberto Fabra) y, por último, en Elda para la candidata del PP Adela Pedrosa. Tanto Fabra como Pedrosa son hoy senadores.

En su declaración de tres horas, pidió también perdón a la sociedad española, a la valenciana y a su familia por las consecuencias de sus revelaciones. «Soy consciente -manifestó- de lo que estoy diciendo y de las repercusiones. No he denunciado este tipo de actuaciones en mis años de trabajo público y quiero manifestar mi arrepentimiento».

Juzgado por delitos electorales y falsedad documental continuada, afirmó que el entonces presidente Camps era quien tomaba «las decisiones más importantes» y quien decidió encargar los actos electorales a la filial valenciana de 'Gürtel', Orange Market, controlada por 'el Bigotes'. «Hizo peticiones expresas para complementar los actos que organizaba Génova como fuegos artificiales, pantallas adicionales, animador o banda de música» y esos encargos, según él, fueron también pagados por los empresarios. «Camps es una persona muy compulsiva, muy especial».

Más cauto, quizá por su inexistente relación con Costa, se mostró el acusado Vicente Rambla. El exvicepresidente de la Generalitat defendió ante el juez su inocencia y aseguró que Costa era «el embudo» por el que pasaba toda la información de las campañas. «Era -dijo- la persona con más influencia y la que tenía todo el peso dentro del partido».

Según Anticorrupción, el PP valenciano pagó a Orange Market 3,4 millones de euros en actos electorales y otros eventos entre 2007 y 2008. En relación con las campañas, el partido abonó dos millones, de los que 1,2 fueron cargados a los empresarios.

Más información del caso Gürtel

Fotos

Vídeos