Ricado Costa: de promesa a arrepentido

Logró ocupar los cargos más importantes del PP hasta ser cesado a causa de la sombra de la corrupción

R. P. VALENCIA.

El Ricardo Costa de la actualidad, que ejerce como abogado y asesor de empresas y que ayer no dudó en tirar de la manta, poco tiene que ver con el Ricardo Costa de antaño. El exdirigente popular tuvo una carrera fulgurante en el mundo de la política y conquistó en poco más de una década lo que pocos han logrado en toda una vida.

Nacido en Castellón en 1972, Costa vivió la política en el seno familiar desde muy pequeño. Su madre era concejal en el Ayuntamiento de Castellón y su hermano Juan, mano derecha de Rodrigo Rato, llegó a ministro de Ciencia y Tecnología durante el Gobierno de Aznar. Esta situación llevó a Ricardo desde muy joven a aspirar al servicio público, aunque el campo donde de verdad triunfó fue el orgánico, dentro del partido. Costa presidió Nuevas Generaciones del PP en Castellón y con sólo 23 años logró el acta de diputado en Les Corts, en 1995, un puesto que conservó durante casi dos décadas hasta llegar a ocupar la portavocía del grupo popular en el parlamento autonómico. Hasta que fue destituido.

Aupado por el expresidente Eduardo Zaplana, sus más allegados lo definen como una persona leal, entregada a su partido, un excelente orador y, pese a la percepción inicial que se puede tener de él, como una persona natural. Costa fue escalando poco a poco hasta convertirse en el secretario general del PP en la Comunitat y la mano derecha del expresidente Francisco Camps, con quien mantenía una excelente relación y el contacto era continuo. Sin embargo, la sombra de corrupción que ya comenzaba a pasar factura a los populares en 2009 terminó con su destitución como secretario general. Pese al sacrificio político, Costa aguantó como diputado autonómico hasta los últimos compases de la legislatura pasada e incluso con un puesto de responsabilidad dentro del grupo parlamentario, portavoz de Economía.

Con el paso de los años, la figura de Costa en Les Corts se fue difuminando. Nadie niega, ni siquiera aquellos que entonces ocupaban la bancada de la oposición y actualmente la del Consell, que era un brillante parlamentario. En el tramo final de la pasada legislatura, Costa sabía que su tiempo en las filas del PP era una cuenta atrás.

Totalmente encanecido, las conversaciones con la prensa eran contadas y siempre con muchas reservas. En los últimos años ha estado totalmente desaparecido, tratando de pasar inadvertido y relacionándose con sus excompañeros lo mínimo posible.

Doctor en Economía, licenciado en Derecho, máster en Dirección Financiera y especialista en Fiscalidad, Costa ha apostado siempre por una formación continua del máximo nivel, una faceta que ha incrementado con el paso de los años, especialmente desde que fue apartado del mundo de la política.

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