PP y Cs recrudecen hostilidades en Les Corts

Emigdio Tormo y Mari Carmen Sánchez, de Ciudadanos, ayer en Les Corts. / DAMIÁN TORRES
Emigdio Tormo y Mari Carmen Sánchez, de Ciudadanos, ayer en Les Corts. / DAMIÁN TORRES

Los populares tildan de «partido veleta, sin valores ni principios» a Ciudadanos, que recuerda los casos de corrupción y los resultados en Cataluña

BURGUERA VALENCIA.

El pistoletazo de salida en las hostilidades entre el PP y Cs en la Comunitat sonó ayer. Y dispararon a dar, sin fogueo, con munición real y de calibre grueso. Populares y ciudadanos se lanzaron reproches muy serios en Les Corts. No es la primera vez, especialmente en otras etapas de Ciudadanos, pero tras meses de tensa calma, se ha desatado la tormenta. Descalificaciones en toda regla. Los dos partidos que aspiran a liderar el centro derecha valenciano dejaron de lado su labor de oposición al Consell para centrar sus esfuerzos en marcarse a fuego. En términos futbolísticos: el PP (Valencia CF) ya no mira a Ciudadanos como si fuera el Levante (equipo de la ciudad pero con distintos objetivos en Liga), sino como al Villarreal, porque si el club amarillo aspira a convertirse en el mejor de la Comunitat, la formación naranja también se ve con fuerzas de disputarle a los populares el liderazgo a la derecha del tripartito. Los datos del CIS, los barómetros autonómicos, las encuestas internas... todos los sondeos conducen a una rivalidad que deberá resolverse en 2019. Esa competencia provocó que cualquier tema del pleno fuese bueno para que PP y Ciudadanos se midiesen.

Los populares presentaron una iniciativa en defensa del mantenimiento de la prisión permanente revisable. A pesar de que Cs se iba a abstener (el tripartito votó en contra y la propuesta decayó), naranjas y azules se sacudieron de lo lindo. La diputada del PP María José Ferrer San Segundo salió a defender la propuesta y ya dejó algún reproche hacia Ciudadanos por su posición «zigzagueante», su «incoherencia», «pasividad» y querencia por pronunciarse siempre «a golpe de sondeo». Apareció Emigdio Tormo y no se quedó atrás.

El diputado de Ciudadanos, que en su momento fue persona de confianza de José Joaquín Ripoll, recordó al PP que «no son nada» en Cataluña y que, tras las últimas elecciones autonómicas, los diputados populares en el Parlament «caben en un taxi y sobran plazas». Tormo consideró que el PP incumple todas sus promesas, conculca todos los principios por las causas de corrupción y es un ejemplo constante de incoherencia e incompetencia. Canelita en rama.

Emigdio Tormo critica la incompetencia de los populares, que recalcan que le echaron del partido

Ferrer, muy calmada, se consideró ignorante sobre «asuntos del pasado» referentes a su partido, si bien consideró que el propio Tormo los podría explicar por haber sido un cargo destacado del PP «hasta que le echaron, que no se fue usted, le echaron». Aplausos y abucheos.

Mientras, en el tripartito cundía el alborozo. El conseller Marzà dejaba asomar la sonrisa maligna de las grandes ocasiones, la diputada podemista Fabiola Meco jaleaba la refriega, el síndic del PSPV, Manolo Mata, se carcajeaba abiertamente y al portavoz de Compromís, Fran Ferri, sólo le faltó pedir palomitas.

Tormo pidió la palabra y señaló que el era «un simple concejal» y que si alguien podía contar cosas sobre los populares es Isabel Bonig (presidenta del PPCV) o diputados históricos como el vicepresidente de Les Corts, Alejandro Font de Mora. Eva Ortiz, portavoz adjunta del PP, tomó la palabra y retó a Tormo a que explicase por qué fue expulsado del partido «por su relación con José Joaquín Ripoll», expresidente de la Diputación de Alicante, con un pedigrí de zaplanista inapelable y que está a punto de sentarse en el banquillo por el caso Brugal.

Tras la bronca, la síndica de Ciudadanos, Mari Carmen Sánchez, indicó que en el PP «están muy nerviosos» y advirtió que «si este es el tipo de debate que vamos a ver en Les Corts, daremos una imagen lamentable». Ortiz, curada de espanto porque inició su carrera en Orihuela («el Vietnam de la política», suelen recordar algunos cargos electos que salen de allí), se mostró poco preocupada por la situación: «Es debate político. Hay quien se cree que lo ha ganado todo y en 2019 se verá quién está nervioso».

Una hora más tarde, a cuenta de la proposición no de ley de los naranjas sobre la equiparación de sueldo de todos los cuerpos de seguridad. Punto supuestamente inocuo para que se entablase un nuevo enfrentamiento. Pues no. Han vuelto a chocar. Y eso que han votado lo mismo. Sin embargo, en un momento del debate, el diputado del PP Víctor Soler ha apretado el botón nuclear y se han disparado los misiles. Ciudadanos había reprochado al Gobierno de Rajoy su pereza a la hora de equiparar salarios y Soler se ha preguntado hasta qué punto Cs está convencido de su propia iniciativa.

«Son un partido veleta, sin valores ni principios, que un día apoyan una iniciativa como la nueva televisión y al día siguiente la rechaza, como la aplicación del 155 o la derogación de la prisión permanente. En realidad, es un partido donde los principios son permanentemente revisables, un postureo que demuestran desde su fundación», señaló Soler. El diputado de Cs Toni Subiela lamentó que «la máxima de hoy sea atacar a mi partido», y lamentó la actitud del PP en lo referente a la corrupción, tema que siempre genera incomodidad en las filas populares.

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