Rajoy relativiza la tensión con Ciudadanos: «Mi mayor adversario es Podemos»

Rajoy. /Efe
Rajoy. / Efe

El presidente censura por «machista» la polémica sobre la falta de sintonía entre Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

Mariano Rajoy ha relativizado esta mañana el anuncio de ruptura de Albert Rivera con el Gobierno frente al independentismo y ha garantizado que trabajará por que el consenso sobre Cataluña no se quiebre. El presidente del Gobierno ha restado importancia a un debate que duró ayer «dos minutos» en el Congreso y ha reclamado «ir a la mayor» en lugar de centrarse en los «pequeños detalles». «Nosotros tenemos un pacto de legislatura y ambas partes deben hacer un esfuerzo para cumplirlo y generar un clima sosegado y tranquilo», ha instado a su socio de investidura.

Del mismo modo, el jefe del Ejecutivo ha minimizado la presión de Ciudadanos en los sondeos, donde arrebata espacio electoral al PP, y ha recordado que ya en 2016, antes de los comicios generales, se advertía sobre el riesgo de que el partido conservador acabara como UCD. «Y el PP subió 14 escaños -ha apostillado en una entrevista en Antena 3-; yo las encuestas me las tomo con mucha humildad y para mí son simplemente un estímulo para trabajar y reforzarme, pero cuando no hay en el horizonte una convocatoria de elecciones, tienen el valor que tienen». Además, ha eludido elevar a Rivera a la categoría de rival: «El mayor adversario que tengo es Podemos».

Ni siquiera le preocupa su descenso en la calificación de líderes políticos en el CIS, donde es el peor valorado. «Ya sabe usted que muchos de los que no me votan, me dan un cero y eso me estropea la nota media», ha explicado . Con una «tranquilidad» a prueba de todo sobresalto, Rajoy se aferra a que esa es su tarea como dirigente: «Mejor un gobernante tranquilo que uno estresado».

Admite, en cambio, que el episodio de Cristina Cifuentes, que apareció en un vídeo tras sustraer dos cremas en un supermercado, sí hizo que se llevara un «disgusto», aunque no tiene pruebas de que las imágenes se filtraran desde el PP. En todo caso, se resiste a meter en el mismo saco a todos los expresidentes del Gobierno madrileño. «Tengo la mejor opinión del señor Alberto Ruiz-Gallardón, lleva muchos años en el partido y es una persona honrada, decente y competente», ha defendido a su exministro de Justicia, citado a declarar por el 'caso Lezo' el 7 de junio; una investigación en la que, cree, no se verá afectado.

Polémica interna

Tampoco ha querido conceder credibilidad a las informaciones sobre la falta de sintonía entre la vicepresidenta del Gobierno y la secretaria general del PP. «Me parece un tema muy pequeño y muy machista, si fueran dos señores, no nos hubiéramos encontrado con todas las portadas que hemos visto -ha censurado-; para mí ese tema es irrelevante y desconozco absolutamente esa situación».

Además, se ha declarado «orgulloso» de la gestión tanto de Soraya Sáenz de Santamaría como de María Dolores de Cospedal. «El Gobierno funciona muy bien, está perfectamente coordinado y mis problemas no vienen de ahí», ha zanjado.

Su mayor inquietud en este momento es, de hecho, Cataluña y el debate de investidura pendiente. «Esta situación es ya un poco ridícula, porque estamos todos pendientes de un señor -ha apuntado en referencia a Carles Puigdemont- que da la sensación de tener secuestrada la voluntad del Parlamento catalán». La formación de un Ejecutivo autonómico es, a su juicio, un asunto de «urgencia nacional». Y promete que, una vez se constituya, tenderá puentes para el entendimiento. «A partir de ahí podremos empezar un proceso de diálogo -ha garantizado- y yo estoy dispuesto a hablar con ese Gobierno sin más límite que lo establecido en la ley».

Más información

Fotos

Vídeos