Rafael Blasco vuelve a la cárcel de Picassent tras disfrutar de tres días de permiso

Blasco, a su llegada al centro penitenciario./Damián Torres
Blasco, a su llegada al centro penitenciario. / Damián Torres

Dos años y cuatro meses después, el exdirigente popular, una de los personajes más controvertidos de la democracia en la Comunitat, había vuelto a disfrutar de la libertad

A. Rallo
A. RALLOValencia

El exconseller Rafael Blasco ha regresado este martes a la cárcel de Picassent tras disfrutar de su primer permiso penitenciario. El juez concedió recientemente dos permisos penitenciarios de tres días al exconseller, tal y como adelantó LAS PROVINCIAS, y ahora acaba de finalizar el primero. En abril se rechazó la medida, pero ahora el juez ha valorado su edad, que haya cumplido más de un tercio de la pena y que no puede volver a delinquir en un puesto de la administración. También tiene en cuenta el arraigo familiar. Dos años y cuatro meses después, el exdirigente popular, una de los personajes más controvertidos de la democracia en la Comunitat, ha vuelto a disfrutar de la libertad.

Blasco abre la puerta de la cárcel de Picassent.
Blasco abre la puerta de la cárcel de Picassent. / Damián Torres

La cárcel pasa factura. Ni siquiera las cabezas mejor amuebladas intelectualmente -o incluso precisamente por eso- salen indemnes de semejante trance. Blasco encajó el golpe, pero no se desplomó. Al siete veces conseller siempre le torturó qué pensarían de él. Siempre quiso mantener intacta su reputación. Ingresó en prisión, pero no reconoció nunca su culpabilidad. Admitió errores de gestión, pero siempre en la esfera administrativa. De hecho, fuentes judiciales trasladaron en su día que el exconseller era de los más reacios al pacto con la Fiscalía Anticorrupción. Y no sólo por el reparto del pago de la responsabilidad civil -unos tres millones de euros- sino que aquello suponía declarar que, en realidad, cometieron delitos.

El exconseller ha llegado acompañado.
El exconseller ha llegado acompañado. / Damián Torres

El exconseller ha tenido una estancia relativamente tranquila. Sin altercados ni episodios conflictivos. Él es doctor en Derecho. Pronto encontró un destino en la biblioteca del centro. Su módulo, conocidos como de respeto, es de lo más 'cómodo' que puede ofrecer cualquier prisión en España.

Horizonte judicial

Blasco ingresó en prisión en el verano de 2015. Desde entonces, su situación judicial y, en especial, la de su familia ha empeorado notablemente. Su mujer Consuelo Císcar se encuentra investigada por múltiples irregularidades en la gestión del IVAM. De igual modo, el hijo de ambos, conocido en el mundo artístico como Rablaci, figura como investigado en la causa. Blasco todavía arrastra las piezas 2 y 3 del caso Cooperación, las subvenciones a pequeñas ONG´s y el fallido hospital de Haití. La instrucción ha terminado y la causa está pendiente de que la Audiencia resuelva el recurso. Toda la cúpula de la antigua Conselleria de Solidaridad está procesada. Anticorrupción pide 16 años de cárcel para el exconseller. El juicio podría empezar el próximo año.

Fotos

Vídeos