Puig suma a una región gobernada por el PP al frente por la financiación

Puig y López Miras, ayer en Alicante. / efe/morell
Puig y López Miras, ayer en Alicante. / efe/morell

Valencia y Murcia firman una declaración que reclama la reforma del sistema y el fin de los agravios que arrastran en agua e infraestructuras

F. M. /REDACCIÓN VALENCIA.

Ximo Puig reforzó ayer la posición de la Comunitat Valenciana en alguno de los frentes que mantiene abiertos con el Ejecutivo central. ¿Cómo? Arrancando un acuerdo con una región, la de Murcia, gobernada por el PP. Una autonomía que arrastra problemas estructurales similares a los de la Comunitat -en materias como la financiación autonómica, el agua y las infraestructuras- y que refuerza la credibilidad de la exigencia de la Comunitat Valenciana.

Con Murcia, y también con Andalucía, el Consell mantiene las más amplias coincidencias en materia de reivindicación de un nuevo sistema de financiación que reestructure la deuda acumulada por la infrafinanciación y por los mecanismos de liquidez del Gobierno, y que tenga menos en cuenta los criterios de despoblación por el que apuestan regiones como Galicia, Aragón, Castilla y León y Asturias.

Puig señaló ayer que «si la Comunitat Valenciana y la Región de Murcia tuvieran una financiación adecuada, tendrían un crecimiento superior al 4%», lo cual constituye «una realidad que genera una profunda falta de equidad y un problema para España».

En palabras del presidente murciano, Fernando López Miras, ambas comunidades están «discriminadas» desde 2009, año desde el que se «sufre la injusticia de un sistema de financiación» que resulta «injusto e insolidario», y que en el caso de la Región murciana se refleja en que cada año se reciben 250 millones de euros menos que la media, con solo una autonomía peor financiada, que, según admitió, es precisamente la valenciana.

En una declaración institucional, firmada por los presidentes de la Comunitat Valenciana, Ximo Puig, y de Murcia, Fernando López Miras -ayer en Alicante-, reivindican, además, dos intereses comunes de ambas comunidades: el acceso al agua y a mejores infraestructuras centradas en el desarrollo del Corredor Mediterráneo.

En otro ámbito, las dos comunidades vecinas trabajarán de la mano para «impulsar inversiones suficientes» en materia de infraestructuras que permitan «agilizar» y «culminar» el proceso de «vertebración nacional y europeo», según señala la declaración firmada.

En ese aspecto, reiteraron su apuesta por un corredor mediterráneo que conectará el arco mediterráneo en el que confluyen el 50 por ciento de la población española, el 45% del PIB, el 47% del tejido productivo, 46% del empleo, 51% de la exportación, 63% del tráfico portuario y que, en suma, equivaldría «al séptimo puesto de importancia del PIB de la Unión Europea».

«El agua para la Región de Murcia y para la Comunidad es riqueza para el país y para los españoles», aseveró López Miras, que instó a un pacto nacional del agua que cuente con el «respaldo» de los dos grandes partidos para que los ciudadanos «tengan el agua que necesitan, porque no todos los españoles tienen la que necesitan».

Presupuestos

Preguntados sobre su opinión a cerca de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), el presidente 'popular' enfatizó que se destinará una partida para poner en marcha al 100% las desaladoras y para el Taibilla, pero rechazó que sea la única vía y apostó porque el agua desalada sea «complementaria».

Por su parte, el presidente valenciano ha subrayó que el Consell está «insatisfecho» con el proyecto y recordó que en todo el período democrático «nunca» se ha recibido financiación por encima de 10 por ciento, este año se queda en el 7%.

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