Puig y Ribó intentan desligar la fiesta del 9 d'Octubre de la declaración de independencia

Ximo Puig y Joan Ribó. / DAMIÁN TORRES
Ximo Puig y Joan Ribó. / DAMIÁN TORRES

El presidente del Consell y el alcalde de Valencia reclaman «respeto» para el Día de la Comunitat y creen que Cataluña envía un mensaje nada positivo

E. P.

valencia/alicante. La elección del próximo lunes, 9 de octubre, como la fecha para la celebración del pleno del Parlament de Cataluña que podría aprobar la declaración unilateral de independencia generó ayer una reacción contundente por parte de las instituciones valencianas. Tanto el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, como el alcalde de Valencia, Joan Ribó, rechazaron la decisión adoptada por los soberanistas y reclamaron respeto para el 9 d'Octubre, el Día de la Comunitat Valenciana.

Puig consideró que hacer coincidir el pleno de independencia en el Parlament de Cataluña con la celebración del Día de la Comunitat Valenciana lanza «un mensaje nada positivo» y señaló que los valencianos «se merecen respeto».

Ante esa coincidencia, el presidente valenciano reclamó, a quien haya convocado el pleno, que explique «lo que le importa el resto de comunidades autónomas y por qué lo hace coincidir exactamente con el día de la Comunitat Valenciana».

«El 9 d'Octubre es la fiesta de los valencianos, en la que reivindicamos nuestra forma de ser y en la que, además, este año continuamos con una reivindicación de justicia y de igualdad entre ciudadanos y de singularidad entre territorios», reseñó.

Por su parte, el alcalde de València, Joan Ribó, reclamó a la Generalitat y al Parlament catalán «un poco más de respeto a un rey tan importante como Jaume I», por la conmemoración del 9 d'Octubre. Por ello, expresó su preocupación porque la imagen de la Comunitat «pueda quedar distorsionada». En una entrevista en la Cadena Ser recogida por Europa Press, Ribó expresó su queja «en plan de broma y en plan en serio» a las autoridades catalanas, preguntado sobre si el hipotético debate sobre la declaración de independencia -suspendido por el Tribunal Constitucional- podría afectar al 9 d'Octubre. Se trata de un fecha que ha recordado que «Jaume I se la pidió hace más de 750 años» y ante lo que pidió «un poco más de respeto a un rey tan importante». «Es la fiesta nacional de nuestro país», manifestó.

Ante la coincidencia de ambas celebraciones, Ribó llamó a «plantearnos seriamente que es la fiesta de los valencianos», además de «un día para estar unidos y trabajar para nuestro país». Más aún «en una situación complicada, en el sentido de que tenemos un nivel de inversión mucho más bajo que el del resto de comunidades autónomas y un nivel de infrafinanciación y falta de infraestructuras muy elevado».

Una situación por la que emplazó a «decir todos a una que 'ya esta bien' y con mucha firmeza». «Tenemos que trabajar para, como digo siempre, no ser más que nadie pero tampoco menos», manifestó. Puig y Ribó se sumaron así a la reclamación que ya hizo el miércoles el PP valenciano. La secretaria general Eva Ortiz reclamó a Puig que no permita injerencias del soberanismo catalán en el Día de la Comunitat.

El alcalde invitó ayer a todos los valencianos a «participar» y «disfrutar» de la festividad del 9 d'Octubre y ser «protagonistas» de una jornada «festiva y reivindicativa» para conseguir que la ciudad «se posicione en la carrera hacia el futuro». El mensaje del alcalde se ha distribuido en distintos formatos, y además de hacerlo con el tradicional bando municipal, se ha difundido a través de un vídeo que puede verse en las redes municipales, según un comunicado del consistorio valenciano.

«Definir un nuevo modelo territorial más justo y adecuado en el siglo XXI pasa para exigir un trato equitativo, tanto en cuanto a la financiación como las inversiones», afirma Ribó, que añade que València «quiere avanzar y buena prueba son las infraestructuras ferroviarias que necesita y nos tienen que conectar con Europa».

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