Puig propone un Pacto de la Moncloa territorial ante el conflicto catalán

Ximo Puig, presidente de la Generalitat, en la foto de familia con todos los premiados. / Manuel Molines

El presidente apela al valor de la unidad y reclama una mejor financiación para la Comunitat desde la «lealtad»

ARTURO CERVELLERA VALENCIA.

La más que posible declaración unilateral de independencia que previsiblemente tendrá lugar hoy en el Parlament de Cataluña provocó que el conflicto independentista se colara en el discurso de Ximo Puig, presidente de la Generalitat, en un día tan señalado como el 9 d'Octubre. El jefe del Consell propuso ayer a todos los presidentes autonómicos un Pacto de la Moncloa territorial para construir una España federal.

Puig realizó esta proposición durante la entrega de las altas distinciones de la Generalitat donde el cantautor Joan Manuel Serrat; Hortensia Herrero, presidenta de la fundación con el mismo nombre, y la catedrática de Ética Adela Cortina fueron algunos de los premiados más destacados. El presidente quiso abrir así la puerta «a un espacio de reflexión amplio» que lleve a un marco de estabilidad para desarrollar «un nuevo proyecto» para España. Una propuesta federal que incidió que tiene que respetar las singularidades pero también la igualdad entre los ciudadanos.

Las referencias a la crisis territorial de Cataluña fueron una constante durante todo el discurso. El presidente de la Generalitat reivindicó «el valor de estar unidos» desde la «diversidad» sin dar «instrucciones» a nadie sobre su identidad y no dudó en recalcar que a los valencianos les «duele» lo que está ocurriendo en Cataluña, así como la rotura de «la legalidad democrática institucional». Durante su intervención también hubo espacio a la crítica ya que el jefe del Consell reprochó tanto al Gobierno central como al autonómico que no se haya apostado por el diálogo. Para el presidente el «inmobilismo» es la peor de las acciones, por ello reivindicó ponerse manos a la obra para buscar soluciones.

El jefe del Consell lamenta que se haya roto la «legalidad democrática institucional» en Cataluña

Puig no olvidó en su discurso las principales reivindicaciones del Ejecutivo valenciano que ya estuvieron presentes en los anteriores 9 d'Octubre, la exigencia de un nuevo modelo de financiación justo para la Comunitat y unas inversiones acordes a la población respecto a España. El presidente de la Generalitat incidió en la idea de una «lealtad reivindicativa» para buscar soluciones a las grandes reclamaciones de los valencianos porque aseguró que «los problemas no esperan».

Las palabras de Puig no gustaron entre las filas populares. La presidenta del PPCV, Isabel Bonig, reprochó que se pida diálogo en el conflicto catalán cuando su Gobierno se caracteriza «por la confrontación» en un derecho «fundamental», como es elegir libremente la educación de los hijos. «Si quiere hablar y diálogo», que el presidente «empiece por su casa, por el Consell, por su gobierno», aseveró Bonig, quien lamentó la «imposición en materia lingüística» que existe y subrayó que las herramientas que utilizan los nacionalismos son la educación y los medios de comunicación públicos. Los dos expresidentes de la Generalitat del PP presentes en el acto, Eduardo Zaplana y Alberto Fabra, no fueron tan críticos como Bonig y calificaron de «apreciable y apoyable» la propuesta de un Pacto de la Moncloa territorial.

Desde PSPV y Compromís quisieron agradecer la propuesta del presidente de la Generalitat. Manolo Mata, portavoz socialista en Les Corts, quiso visibilizar el trabajo del Consell para «sacar de la invisibilidad el problema valenciano» y defendió que «la solución valenciana, de igualdad entre ciudadanos y singularidad entre territorios, es la mejor apuesta» para la buscar una salida a la crisis territorial. El diputado de Compromís en el Congreso, Joan Baldoví, también respaldó la propuesta porque «de una mesa es de donde salen las soluciones, nunca desde el enfrentamiento». A su juicio, «cualquier solución donde se sienten personas alrededor de una mesa puede dar el fruto de dar una solución».

Antonio Estañ, secretario general de Podemos en la Comunitat, señaló que hay «un agotamiento del modelo territorial», por lo que remarcó que es «el momento de que la Comunitat tenga su propio camino y espacio y pueda defender sus derechos y refrendar un Estatut más democrático y desarrollado». Por su parte, Mari Carmen Sánchez, portavoz de Ciudadanos defendió la reclamación de una financiación justa «con responsabilidad y altura de miras» y no cayendo «en maniqueísmos».

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