Puig obtiene 3.000 avales más que el candidato de Sánchez

Rodríguez, , Serna, Bielsa y Montón llegan a la sede del PSPV. / j. j. monzó
Rodríguez, , Serna, Bielsa y Montón llegan a la sede del PSPV. / j. j. monzó

La ofensiva del secretario general del PSOE para doblegar a los barones sufre su primer revés en el proceso de primarias

A. RALLO

valencia. El actual secretario general del PSPV y presidente de la Generalitat, Ximo Puig, midió ayer sus fuerzas con el aspirante a dirigir el partido, el alcalde de Burjassot y hombre fuerte del 'sanchismo' en la Comunitat: Rafael García. La recogida de avales puede servir de termómetro de la contienda, pero nunca se puede traducir de manera literal como los votos finales que recibirá cada uno de los aspirantes. Es más, en ocasiones, falla estrepitosamente. El último antecedente resulta la mejor prueba de que hay afiliados -y no pocos- que defienden a un candidato (Susana Díaz) y luego votan a su rival (Pedro Sánchez). Así de incomprensible e incluso cruel es la naturaleza humana.

Con las anteriores salvedades, los dos equipos acudieron ayer a Blanquerías, sede del PSPV, para depositar sus avales. Los primeros en aparecer por el edificio de los socialistas -no tardará en convertirse en un hotel- fueron los fieles de Rafael García. No faltó la foto de rigor a las puertas del inmueble y la venta de optimismo. El equipo de García dejó 4.600 avales. Ya por la tarde, tras las comprobaciones, la cifra bajó a los 4.411. Un 4% de 'avales basura'.

Una portavoz explicó que la cifra produce una enorme «satisfacción» porque permitirá la celabración de unas primarias. El PSPV había establecido el mínimo en 1.800 avales. «Y no hemos entregado todos los que tenemos», avisó. Fuentes socialistas interpretan esta maniobra como un intento de mantener la tensión entre sus seguidores, que nadie se confíe y se desvincule de la apuesta sanchista.

La portavoz aclaró que no se puede confundir el partido con la Generalitat, un intento porque su candidatura no se vea como una afrenta al presidente de la Generalitat. Insistió en que sus apoyos se han logrado porque los afiliados «libre y voluntariamente» han venido a firmar. No quiso precisar si presumía de esta circunstancia porque le consta que en la otra candidatura no existe esa aparente libertad a la hora de captar apoyos. «El PSPV tiene que ser más abierto y más participativo. Esto nos ha hecho renacer como partido. El secretario general ya no visitaba los pueblos», criticó al actual presidente. En cambio, según ella, Rafa García ha conseguido movilizar.

Unos minutos más tarde, el equipo de Puig asomaba por las inmediaciones de las Torres de Serranos. A la cabeza, el presidente de la Diputación de Valencia, Jorge Rodríguez; el alcalde de Mislata, Carlos Fernández Bielsa y la consellera de Sanidad, Carmen Montón. La responsable gubernamentel ha cambiado de bloque sin apenas ruborizarse. De apoyar a Sánchez ahora respalda a Puig. No es el único caso de esta singular metamorfosis. El síndic del PSPV, Manolo Mata, también ha completado un ejercicio similar.

Esquerra en Marxa, la plataforma de apoyo a Puig, ha reunido 8.120 avales. Tras la depuración por el partido, se quedaron en 7.584. Casi un 5,4% de apoyos fraudulentos.

Una cifra que, de entrada y con todos los antecedentes, puede dar algo de optimismo al actual secretario general. Puig necesita una victoria en la Comunitat reivindicarse incluso con la dirección nacional de que aún cuenta con el respaldo de la militancia. La candidatura repite una y otra vez que no tiene sentido tratar de sacar de la dirección del partido al presidente del Consell. «El partido tiene que estar alrededor del liderazgo de Puig».

«Los avales son de convicción, queremos la idea de unidad y cambio que presenta Puig». Ese cambio que se evidenció con la llegada del líder socialista a la Generalitat valenciana tras más de dos décadas de hegemonía del PP. La apuesta de Puig admitieron que han presentado todos los avales de los que disponen porque es una forma de mostrar un respeto a los afiliados que han querido sumarse a la candidatura.

Existen varias lecturas de los datos anteriores. Fuentes próximas al equipo de García subrayaron que el presidente de la Generalitat no ha conseguido ni la mita de los apoyos de la militancia en la Comunitat. Sólo 8.000 de los más de 18.000 afiliados del partido en la región. Esto evidencia, según las mismas fuentes, el escaso respaldo con el que cuenta el jefe del Consell.

Del mismo modo, recuerdan lo que ocurrió en la contienda entre Díaz y Sánchez. Un cuarto de los avales a la líder andaluza no se tradujeron luego en votos. Todo esto, y siempre en el terreno de las hipótesis, llevaría a pensar en que el jefe del Consell obtendrá muchos menos apoyos. Todo lo contrario que sucedería en el electorado de García. En cualquier caso, no parece que se mantenga la misma intensidad en la movilización actual que la que en su día devolvió el poder a Sánchez al frente del PSPV. Pero aún así, casi un tercio de los afiliados no ha dado su aval a ningún candidato.

La campaña de primarias arrancará el próximo jueves 6 de julio, diez días antes de las votaciones. El Congreso para renovar la Ejecutiva del PSPV tendrá lugar el fin de semana del 29 y 30 de julio en Alicante. Hoy mismo, Puig asiste a un acto de apoyo a su candidatura por parte de los sindicatos Intersindical, UGT y CC OO también quieren aportar su granito de arena a la victoria de Puig. Se da la circunstancia que la representante de CC OO es asesora del propio Consell en Educación.

Lo que ocurra en la Comunitat y en Extremadura, dos de las federaciones que celebran primarias el 16 de julio, junto a Cantabria, es para muchos una referencia importante. Creen que será determinante para que el 'sanchismo' se lance o no a presentar también alternativa en las elecciones internas de Aragón y Castilla La-Mancha, que ya tendrán lugar a la vuelta del verano.

El proceso valenciano es especialmente relevante porque es la tierra del actual secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos y, por más que oficialmente la dirección federal se desvincule de los candidatos que plantan cara a los barones («¿qué vamos a hacer, prohibir que se presenten?», alegaba hace unos días el portavoz, Óscar Puente), la lectura se hará en esa clave. Los críticos, de hecho, replican que en los territorios controlados ya por Sánchez no se presenta nadie.

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