Puig y García se enseñan los dientes

El primer debate entre los aspirantes a liderar el PSPV se zanja con reproches por apoyar a Díaz o por devaluar la labor del Consell Los candidatos socialistas se lanzan duras acusaciones de vasallaje y no dar la cara

BURGUERA VALENCIA.

La cortesía entre Ximo Puig y Rafa García, candidatos a liderar el PSPV, duró ayer ocho minutos. En la Cadena Ser se celebró el primer cara a cara entre los aspirantes a ocupar la secretaría general de los socialistas valencianos, un debate tenso desde el principio y que en apenas media hora permitió comprobar que las heridas del pasado más reciente (la batalla entre Sánchez y Díaz) no se han cerrado y que tanto García como Puig no tienen demasiado buen concepto de su rival.

El debate entre los dos contrincantes del PSPV no tuvo mucho que ver con el que en su momento se celebró entre Sánchez, Díaz y López por el liderazgo de Ferraz. Allí, como mucho, se llegó a un «no mientas, cariño», y aunque sólo fuera por ese tono 'cariñoso' utilizado, el cara a cara a nivel nacional se zanjó sin tanta agresividad. En el caso de la cita entre García y Puig, fue el alcalde de Burjassot el que arrancó considerando que el PSPV peca de «inmovilismo», reclamando que «hay que poner en marcha el partido» y reprochando a Blanquerías las prisas por celebrar el congreso. Las primarias acaban este domingo y en la recta final los dos candidatos no ahorran esfuerzos.

Puig adoptó un perfil institucional y desde el principio quiso poner en valor que los socialistas, después de años en la oposición, ahora gobiernen la Generalitat y más de un centenar de municipios de la Comunitat. García no entró a cuestionar la gobernanza de las instituciones y arremetió reiteradamente en el modo en que funciona el PSPV, sobre el que lamentó que esté «muerto», con comités comarcales «sin convocar» y, en general, abandonado.

Ante los reiterados ataques a la situación del partido, Puig comenzó a explicar su «pena» por las valoraciones que realizó García sobre la organización, y a partir de ahí contraatacó por el modo en que el alcalde de Burjassot evaluó el Pacto del Botánico. El presidente de la Generalitat reclamó al alcalde que rectificase, cosa que García no hizo, ya que comenzó a disparar con el calibre grueso de su munición para recordar al secretario general del PSPV que el acuerdo para alcanzar el Consell «no fue consultado a la militancia», y fue entonces, al hablar de las bases del partido, cuando le recordó a Puig su alianza con Díaz para destituir a Sánchez, ante lo cual lanzó un «hay que dar la cara».

Puig recordó la entrevista de Sánchez publicada el domingo en LAS PROVINCIAS para indicar que está de acuerdo con el secretario general del PSOE, si bien, matizó «voy a ser leal, pero no un vasallo», frente a lo cual García replicó con mucha dureza. Fue ahí cuando el alcalde de Burjassot recordó a Puig que «asumir errores no es igual que asumir responsabilidades políticas», y a continuación señaló: «Lo que no puede ser es que alguien plantee dos ramales para el corredor mediterráneo y nos quedemos callados», para a continuación insinuar que el PSPV ha actuado como una sucursal de los socialistas andaluces.

El reproche provocó un considerable enfado de Puig, que afiló su discurso y señaló que «decir eso» es «no tener argumentos», y a partir de ahí espetar a García: «Has leído un argumento que te han dado». Antes de finalizar el cara a cara hubo tiempo para que el jefe del Consell lamentase que lamentase que los planteamientos de su rival debiliten la posición del PSPV en las instituciones, lo que el alcalde de Burjassot tildó de «amenaza» por considerar que desde Blanquerías «se confunde permanentemente el PSPV y la Generalitat».

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