Puig envía una tercera carta a Rajoy para pedirle una reunión sobre financiación

El jefe del Palau, Ximo Puig.
El jefe del Palau, Ximo Puig. / efe

Los empresarios condicionan su asistencia a la manifestación a una unidad política que hoy no existe

A. G. R.

valencia. Tercer intento de Ximo Puig por reunirse con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. El jefe del Palau ha enviado una carta -la tercera en menos de diez meses- en la que reclama una reunión con el máximo responsable del Ejecutivo. Puig pretende forzar un encuentro con Rajoy al aprovechar que este se desplaza a Valencia para la cumbre nacional del PP. Por el momento, no ha obtenido respuesta desde Moncloa.

El presidente de la Generalitat insiste desde su llegada al poder en hacer visible la falta de financiación de la región, una de las reivindicaciones históricas que lastra el crecimiento de la Comunitat. El Consell confía en que la reforma del sistema se pacte este mismo año, según el acuerdo que se alcanzó en la conferencia de presidentes. Hasta la fecha, la tesis del Consell de una quita de la deuda no aparece avalada en el informe de expertos. La Generalitat sostiene que el 'perdón' de más de 20.000 millones de euros es la salida más satisfactoria del pozo económico del Consell.

La primera petición se produjo en noviembre de 2016. Puig buscaba un encuentro institucional después del comienzo de la nueva legislatura. Adelantaba el presidente un horizonte cargado de numerosos retos, entre ellos, el de la mejora de la financiación. Hubo respuesta. Se agradecía el interés y se expresaba la confianza de poder concertar una próxima reunión. Pero de las palabras no se pasó finalmente a los hechos.

Retomó sus intenciones Puig el pasado 7 de abril. Entonces, reclamaba una reunión urgente tras el anuncio de los Presupuestos y la escasa inversión que llegaría a la Comunitat. Incluso el PP, de la mano de Bonig, protestó ante al falta de consideración del Gobierno central. Su actitud le costó la primera reprimenda de Génova que le desautorizó públicamente.

Otro de los asuntos que más polémica está generando es la manifestación de la sociedad civil para reivindicar una mejora del sistema de financiación. El PP ya anunció que no estará tras la pancarta porque no cree que sea ese el método adecuado para hacer visibles las reivindicaciones. CS tampoco aclaró ayer su postura respecto a si acudirá al encuentro. «No tenemos comunicación alguna. Estos no son formas de trabajar», explicaron.

La formación naranja apuesta por esperar y recuerda el fiasco del actos reivindicativo en Madrid. Apenas trascendió más allá de los valencianos. El PSPV y Compromís acusaron en su día de deslealtad al PP por mantenerse al margen de la protesta. Bonig explicó, no obstante, que incluso había negociado con las comunidades autónomas afines al PP para que respaldaran las tesis de la Generalitat.

Todavía sigue siendo una incógnita la participación y la fecha del acto -ahora se habla de noviembre para alejarlo todo lo posible de la consulta catalana-. Los empresarios siguen manteniéndose en una medida neutralidad. CCOO PV, UGT PV y la patronal CEV se reunieron ayer para evaluar la situación. Pero eso no equivale a que el empresariado asistirá a la protesta.

Según el presidente de la CEV, Salvador Navarro, patronal y sindicatos únicamente abordaron la redacción de un manifiesto conjunto. «La manifestación no es el primer objetivo, sino que debería ser el último, una vez agotadas todas las actuaciones (líneas de trabajo tanto en la Comunitat Valenciana como en Madrid)», aclaró el máximo responsable. Lo primero es tener un manifiesto y que haya unidad política, insistieron desde la organización. «Si hay unidad, los empresarios defenderemos los intereses de la Comunitat. Si no hay unidad política, no queremos manifestación, hay que trabajar esa unidad». De momento, hoy por hoy, ese requisito no se cumple.

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