Puig asume que el 1-0 «contamina» la marcha por la financiación

Ximo Puig, presidente de la Generalitat, junto a otros líderes socialistas en la ejecutiva del PSPV. / EFE
Ximo Puig, presidente de la Generalitat, junto a otros líderes socialistas en la ejecutiva del PSPV. / EFE

El presidente de la Generalitat se suma a la idea de aplazar la manifestación para que no coincida con el referéndum catalán

ARTURO CERVELLERA

Valencia. La idea de celebrar una manifestación para visibilizar el problema de la infrafinanciación que sufre la Comunitat ha sido cuestionada desde el primer momento por partidos políticos y sectores empresariales valencianos. El propio Mariano Rajoy, presidente del gobierno, defendió el pasado sábado, en la interparlamentaria que celebró el PP en Valencia, que este no era el camino adecuado para conseguir un cambio de modelo como defiende el Ejecutivo de Ximo Puig, jefe del Consell, y le instó a trabajar por la reforma en reuniones como la que mantendrán este jueves en Madrid ambos dirigentes. Puig ahora también se empieza a replantear aspectos de la marcha, en especial la fecha propuesta, que estaba planeada para principios de octubre. El líder socialista ya tiene asumido que el referéndum catalán «contamina» todo el mes, incluido la marcha por la financiación. Por ello, se sumó a la idea de que la manifestación se celebre lo más alejada posible del 1-O.

Puig se pronunció así tras la reunión de grupo parlamentario que se celebró ayer en la sede del PSPV para sentar las bases del nuevo curso político. El presidente quiso dejar claro que los partidos que sostienen el Consell siguen apoyando esta convocatoria organizada por los sindicatos, que son los que propusieron la fecha y a los que indicó que les corresponde asumir una posible modificación de la misma ya que desde el PSPV harán «lo que diga la sociedad civil».

La idea de aplazar la fecha de la manifestación no es nueva. El empresariado dejó claro al Consell que, en el caso de que se celebre finalmente la marcha, esta deberá ser aplazada, al menos, hasta noviembre para esquivar la consulta independentista. El presidente de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), Salvador Navarro, aseguró el pasado jueves en su encuentro con Puig que ponerse detrás de una pancarta es sólo el «último recurso» y apostó por la «unanimidad», y una mayor presión en Madrid para mejorar la financiación. Tanto los sindicatos como la patronal apuestan por realizar un manifiesto conjunto para posteriormente recabar apoyos de la sociedad civil pero la CEV no tiene claro que el texto deba ser la antesala a una manifestación y menos si no existe unidad.

Esta unidad reclamada a las diferentes fuerzas políticas está presente en la reivindicación de un nuevo modelo pero no en las formas. Desde el PP han recalcado en diferentes ocasiones que presionar con una manifestación no es la forma de conseguir un nuevo modelo de financiación, ya que consideran que donde se debe negociar es en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Por este motivo, los populares han decidido borrarse de la convocatoria. Un movimiento al que podría sumarse también Ciudadanos, ya que desde el partido aún no han confirmado su participación en la misma.

El presidente de la Generalitat también aprovechó su comparecencia para enviar un mensaje a Rajoy, que «no puede escudarse» en que la reforma del modelo depende un acuerdo entre todas las autonomías. Para Puig esto es «hacer trampas en el debate» porque considera que el Gobierno central no puede ser un mero «árbitro» cuando el informe presentado por los expertos ya ha confirmado «una injusticia patente» y «una insuficiencia básica» en la Comunitat.

El jefe del Consell argumentó que la Generalitat ya ha hablado con representantes de diferentes autonomías y que ha avanzado posiciones. Pese a ello, descartó que deba existir una «unanimidad absoluta» para aprobar una reforma e incidió en que basta con que exista «suficiente consenso» entre las diferentes partes. Según Puig, el Gobierno de España tiene la mayoría en el Consejo de Política Fiscal y Financier, a quien pidió tener una «posición activa» para solucionar el problema y después buscar el consenso.

Sobre las críticas del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que acusó al Consell de no hacer nada más que «llorar» para pedir la financiación, cree que, a veces, «juega el papel sucio». A su juicio, esas palabras son «una falta de respeto absoluta a los valencianos» porque ya que «mejor que nadie sabe la situación de fianzas y la injusticia» que sufre la autonomía, cuando «el dinero no es de Montoro ni de España, sino de los impuestos de los valencianos y del resto de los españoles», y existe una «apropiación indebida» por su parte. «Se merece una contestación más dura pero a los valencianos y a mí nos interesa buscar una solución y las chulerías nunca las hemos entendido en la Comunitat», afirmó Puig para descartar entrar «en el espacio de confrontación».

Rajoy aboga por el acuerdo

Puig no fue el único que se pronunció ayer sobre la financiación autonómica. Rajoy, durante su discurso en la junta directiva del partido que tuvo lugar ayer en la sede de la calle Génova, confirmó que el PP y el «Gobierno de España no van a aprobar el modelo de financiación autonómica sin acuerdo con el PSOE». El presidente popular incidió así en la idea que ya dejó clara el pasado fin de semana en Valencia y recordó que el actual modelo se aprobó en el año 2009, por el PSOE con el voto en contra en el Congreso del PP. Por ello, subrayó que el PP «ni puede, ni quiere aprobar esto en solitario». y va a pedir que se apruebe con los votos del PSOE, que en el Congreso son imprescindibles para sacar adelante una reforma de estas características.

Rajoy también envió un aviso a Puig al destacar que algunos tienen «la tentación de utilizar este asunto con fines estrictamente políticos» e instó al Consell a «en lugar de convocar manifestaciones u otros asuntos distintos», sentarse a «hablar y negociar». Para el presidente este «es un caso de responsabilidad compartida muy clara» y por eso espera que todos actúen «en consecuencia. Repito. El PP ni puede, ni quiere aprobar esto en solitario». Quiere y va a pedir que se apruebe con los votos del Partido Socialista. Y, por tanto, espero que todo el mundo esté a la altura de las circunstancias.

En la misma línea también se pronunció el delegado del Gobierno de la Comunitat, Juan Carlos Moragues, que aseguró que el Ejecutivo necesita al PSOE para cambiar el modelo de financiación y propuso al presidente de la Generalitat aliniarse con Pedro Sánchez y los presidentes del PSOE para cubrir los intereses valencianos. Moragues señaló que «nadie tiene más prisa en cambiar el modelo que este Gobierno» e insistió en que «dado que doce comunidades autónomas no están gobernadas por los populares y, en concreto en siete hay presidentes socialistas, se tiene que llegar a un acuerdo en el Congreso, y dado que el PP tiene un Gobierno en minoría en el Parlamento, se requiere al PSOE».

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