Puig arremete contra Cifuentes por la nueva bajada de impuestos en Madrid

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig. / txema rodriguez
El presidente de la Generalitat, Ximo Puig. / txema rodriguez

El presidente valenciano reprocha a su homóloga del PP que ofrezca rebajas fiscales que fomentan la deslealtad entre las autonomías

S. P.

valencia. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, volvió a acordarse ayer de Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, con la que mantiene una relación tempestuosa. El jefe del Consell insistió ayer en la necesidad de que el Gobierno central «resuelva» las «asimetrías profundas» entre regiones con un nuevo modelo de financiación autonómica para que, a partir de ahí, los territorios puedan desarrollar sus políticas fiscales, e insistió en que «lo que no puede haber es 'dumping' fiscal» porque eso «contribuye a la falta de cohesión de España».

Puig reaccionó de esta manera al ser preguntado por la prensa por su opinión ante la rebaja fiscal anunciada por la presidenta de la Comunidad de Madrid.

«De una vez por todas hay que resolver el tema de la financiación autonómica, porque esa es la cuestión, y acabar con las asimetrías profundas que existen en España, las desigualdades que están provocando por la falta de una financiación justa. A partir de ese momento se puede ver qué políticas de carácter fiscal se pueden adoptar por cada territorio», indicó el presidente de la Generalitat, quien incidió en que no debería practicarse el 'dumping fiscal'.

El dumping es una práctica comercial consistente en ofertar un producto por debajo de su coste con el fin de generar un efecto llamada entre los consumidores. En el caso de los impuestos, esa supuesta rebaja fiscal permitiría atraer a las empresas y así propiciar una concentración de actividad económica, lo que permitiría compensar la menor recaudación derivada de esa menor presión tributaria. Según Puig, la medida anunciada por la popular Cristina Cifuentes «contribuye a la falta de cohesión de España y no va a dar ningún resultado positivo para el funcionamiento de las instituciones».

El presidente señaló que la Generalitat en estos momentos no puede bajar impuestos, entre otras cuestiones porque tiene que hacer frente a 44.000 millones de deuda y lo que no va a hacer es «acabar con los servicios públicos», pero no está dispuesta a que se le haga dumping fiscal.

«De una vez por todas el Gobierno tiene la obligación de presentar un modelo de financiación que contemple claramente la suficiencia financiera para que cada gobierno pueda decidir y los ciudadanos puedan juzgarlo», indicó Puig, lo que supone que, más que criticar lo que hace Cifuentes, lamenta que el Consell no pueda hacer lo mismo o algo parecido a causa de la deuda y a infrafinanciación.

En la Comunitat, explicó el jefe del Consell, la presión fiscal está «en la media» de España y, además, «ha devuelto la progresividad al sistema» porque antes en materia de IRPF era la región de España en la que el segmento de personas con más recursos tenía una fiscalidad más baja. Ahora, ha hecho hincapié en que eso ha cambiado, y la fiscalidad es progresiva y apuesta por que «aquellos que más tienen más paguen y los que menos tienen, menos aporten».

«Es lo lógico, es lo razonable, es lo progresista y nosotros estamos ahí», recalcó Puig en un discurso que vuelve a suponer situarse frente a las tesis de Cifuentes, algo que sucede periódicamente durante toda la legislatura. En esta ocasión, el presidente de la Generalitat no está solo. El portavoz socialista en la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, reaccionó también reclamando un modelo fiscal «que responda a las necesidades» de la ciudadanía, algo que puso en duda con la nueva bajada de impuestos: «Esto nos anuncia que ya estamos en un momento electoral, esta medida tiene esta connotación».

Igualmente, desde otras regiones españolas se cargó contra la medida anunciada por la presidenta madrileña. El presidente de Aragón, Javier Lambán, también atacó a Cifuentes por considerar que practica el 'dumping fiscal' al resto de las autonomías: «Si Madrid se puede permitir estos lujos es porque es la capital del reino, lo que supone unos ingresos añadidos fabulosos».

La conferencia de presidentes celebrada a mitad de enero en Madrid ya supuso un choque entre Cifuentes y Puig. La presidenta se molestó con las referencias del jefe del Consell a la especial situación de la comunidad madrileña y al desequilibrio que produce. En agosto de 2016, Puig recordó que la valenciana es una de las autonomías que menos beneficios fiscales obtiene porque «juega con un brazo atado detrás» respecto a Madrid, a lo que Cifuentes respondió que ella apuesta por una política fiscal «recaudatoria, no confiscatoria», mientras que el Gobierno de Puig cree que a los ciudadanos «se les tiene que esquilmar».

Fotos

Vídeos