El PSPV pide que el Tribunal de Cuentas deje de fiscalizar el sector público valenciano

El síndico del PSPV, Manolo Mata, ayer en Les Corts. / DAMIÁN TORRES
El síndico del PSPV, Manolo Mata, ayer en Les Corts. / DAMIÁN TORRES

Los socialistas instan a la Sindicatura a reclamar competencias para que el control de los órganos de la Generalitat dependa menos del Estado

BURGUERAValencia

El PSPV ha presentado una Proposición No de Ley (PNL) en la que pide que se inste a la Sindicatura de Comptes a recuperar las competencias que en su día cedió al Tribunal de Cuentas para fiscalizar el sector público valenciano.

Los socialistas valencianos aceptan a regañadientes que, a nivel de la Generalitat, se multipliquen las entidades de control de los órganos públicos valencianos, una auditoría interna (la creación de la Conselleria de Transparencia o el consejo del mismo nombre) e incluso externa (la Agencia Antifraude), frente a la que ponen algún reparo por las posibles duplicidades. En cualquier caso, se trata de órganos valencianos. De la Comunitat. Sin embargo, en lo que se refiere a entidades de control de ámbito nacional, el PSPV ha tomado una posición más reticente.

La PNL que firma el síndic socialista, Manuel Mata, propone que Les Corts se dirija a la Sindicatura de Comptes para que solicite al Tribunal de Cuentas «la delegación de la instrucción de los procedimientos jurisdiccionales que afecten al ámbito del sector público valenciano».

La oposición considera que los socialistas pretenden que la Generalitat se libere de controles externos

Exigente y ajeno

Fuentes de la oposición consideran que la petición supondría a los organismos públicos valencianos, que actualmente pueden ser auditados por el Tribunal de Cuentas, ahorrarse un filtro de control muy exigente y totalmente ajeno a la Comunitat.

El órgano que no aprobó las cuentas de Compromís

Uno de los últimos documentos del Tribunal de Cuentas, a finales de 2017, fue el «Informe de fiscalización de los estados contables de los partidos» de 2014 y 2015. En ese documento,el Tribunal se negó a dar su conformidad a la contabilidad de nueve partidos, entre los que figuraban Compromís y Ciudadanos. De los nacionalistas se señalaba que el Bloc disponía de cuatro cuentas bancarias no registradas en la contabilidad de la coalición, varios activos sobrevalorados y gastos de personal no contabilizados. De Cs se señalaba que no había integrado las contabilidades de los grupos parlamentarios.

No ocurre lo mismo con entes estatutarios como la propia Sindicatura de Comptes, actualmente presidida por Vicent Cucarella y que cuenta don otros dos síndicos, Marcela Miró y Antonio Mira-Perceval. Este último se incorporó a la entidad en 2004 a propuesta del PSPV, partido cuyas siglas defendió durante dos décadas tanto en el Ayuntamiento de Alicante como concejal, así como en la Diputación, donde llegó a ser presidente de la corporación.

En la propuesta del PSPV se recuerda que el Estatut asigna a la Sindicatura el control externo económico y presupuestario de la Generalitat, así como de los entes locales de la Comunitat y del resto del sector público valenciano. Igualmente, recuerda la PNL que la modificación de la ley del organismo estatutario actualiza y adecua su funcionamiento y organización y «abre toda una serie de posibilidades de ampliar sus funciones tal y como recoge el ordenamiento jurídico vigente». Los socialistas recuerdan que tanto las leyes valencianas como las de ámbito estatal señalan que la Sindicatura puede asumir por delegación del Tribunal de Cuentas la instrucción de procedimientos. De hecho, Mata recuerda que la Sindicatura ya se ocupó de ese control. «Parece conveniente y oportuno que la Sindicatura retome en este momento dicha función que, además, profundiza en la colaboración y cooperación institucional» entre los dos organismos auditores.

Los socialistas recuerdan los cientos de asuntos pendientes que tiene el Tribunal de Cuentas, «a los que no ha podido atender por, entre otras cuestiones, la importante carga de trabajo con la que actualmente cuenta». La Sindicatura ejerció una total función fiscalizadora hasta finales de los noventa, según recoge la exposición de motivos elaborada por el PSPV. El organismo que preside Cucarella realiza actualmente una serie de auditorías del sector público valenciano que, en unos casos es muy pormenorizada y en otras ocasiones es más aleatoria. La Sindicatura también se ve obligada a establecer una hoja de ruta anual, porque sus recursos son limitados. En cualquier caso, el PSPV considera que si Cucarella rescata las atribuciones actualmente cedidas al Tribunal de Cuentas podrá dotar a la institución «de mayores niveles de competencia e intervención en el control externo de los fondos» de la Administración valenciana, pues así podría actuar en la instrucción de los procedimientos derivados de posibles anomalías contables.

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