El PSOE tienta a Ciudadanos y afirma que la fecha electoral no será problema

Los liberales, sin embargo, niegan el voto a Sánchez y ofrecen un candidato instrumental que solo convoque las elecciones

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

Los socialistas cortejan a Ciudadanos para que apoye la moción de censura de Pedro Sánchez contra Mariano Rajoy con el argumento de que la fecha de las elecciones «no será un problema». Tampoco lo será un hipotético pacto con los independentistas porque no habrá tal acuerdo, garantizó ayer el secretario de Organización del PSOE. Pero las palabras de José Luis Ábalos no convencieron al partido de Albert Rivera, que propuso presentar en la moción un candidato «instrumental» que no sea el líder de ninguno de los dos partidos y cuya primera y única misión sería convocar elecciones el próximo otoño.

La fórmula que más gusta en el PSOE para que triunfe la moción de censura es la de contar con el apoyo de Ciudadanos y Podemos. El del segundo ya lo tiene, el del primero no y parece improbable que lo vaya a conseguir. Ábalos afirmó que convocar las elecciones generales anticipadas «no va a ser un obstáculo para llegar a un acuerdo con Ciudadanos», pero aclaró que fijar la fecha requiere un «tiempo prudente y razonable» porque no se puede dar ese paso de hoy para mañana. El número tres de los socialistas tentó así al partido naranja, empeñado en que la moción de censura tenga como objetivo exclusivo, además de desbancar a Rajoy, ir a unas elecciones inmediatas. Si el debate se produce en junio, como es probable, Ciudadanos quiere las urnas para septiembre u octubre.

Unas urgencias que los socialistas no comparten, como lo dejó caer Sánchez en su comparecencia del viernes, y ratificó ayer la secretaria de Igualdad socialista, Carmen Calvo, que apuntó que pasarán «unos meses» en la hipótesis de que el secretario general del PSOE gane la moción de censura hasta la convocatoria de las elecciones. «Gobernar solos, con una agenda social, un plazo corto y razonable de tiempo, y luego convocar elecciones», ese es el calendario socialista, resumió Calvo.

El segundo reparo de Ciudadanos para apoyar a Sánchez es compartir el voto con los independentistas catalanes. El respaldo de alguien, argumentó Ábalos, no se puede evitar si se empeña en dártelo. Los socialistas recordaron en este sentido que Ana Pastor fue elegida presidenta del Congreso con el voto de algún diputado del PDeCAT.

Lo que no va a haber, precisó el secretario de Organización socialista en la cadena Cope, es «un pacto» con los secesionistas catalanes. Por no haber, añadió, no habrá ni negociación con los independentistas ni con nadie. «No pretendemos negociar sino cerrar una etapa», apuntó el número tres del PSOE.

Desconfianza

Pero en el partido naranja no se fían un pelo de los socialistas. El calendario, para Ciudadanos, tiene que ser diáfano, y hablar de unos meses de gestión sin fijar una fecha es abrir la puerta a dos años de Sánchez en la Moncloa, siempre que prospere la moción. Para evitar dobles lenguajes y malentendidos, el secretario general de Ciudadanos propuso acordar una censura «instrumental» con un candidato que no sea Sánchez ni Rivera. José Manuel Villegas ofreció al PSOE negociar esa fórmula y que retire la moción porque la legislatura «está liquidada» y no es el momento de discutir programas de gobierno para alargarla hasta 2020. Es la hora, subrayó, «de dar voz a España».

Mientras socialistas y liberales intercambiaban sus pareceres, el PP arremetió con una dureza pocas veces vista contra Sánchez por presentar la moción de censura contra Rajoy. «Pasará a la historia de España como el judas de la política», afirmó Fernando Martínez Maillo ante la dirección de su partido en Zamora, su ciudad. El coordinador general de los populares reprochó al líder del PSOE que pretenda llegar a la Moncloa con los independentistas y Bildu, «los que pretenden romper España y los herederos del terrorismo».

Maillo intentó, de todas maneras, estimular el disenso en las filas socialistas, una discordia que por ahora no existe, y apeló a los barones del partido, «los socialistas de bien», para que «hagan reflexionar» a Sánchez y frustren la moción. «¿Dónde están aquellos, como la señora Susana Díaz, el señor (Javier) Lambán, la señora (Francina) Armengol, el señor (Emiliano) García Page, todos aquellos que en 2015 y 2016 le dijeron a Sánchez que con los independentistas no?» para conseguir la investidura. «Les pido que no callen», clamó el coordinador del PP. Y remató: «Si triunfa esta moción, España será rehén de los independentistas».

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